La emergencia obligó a pedir apoyo a Carmen de Apicalá, que envió máquina extintora, vehículos y 10 unidades para evitar que las llamas se extendieran en pleno casco urbano.
Una emergencia registrada en la madrugada de este domingo encendió las alarmas en el municipio de Cunday, Tolima, luego de que un incendio estructural se desatara en el casco urbano y terminara afectando gravemente dos viviendas.
El hecho ocurrió hacia las 2:30 a.m., momento en el que el Cuerpo de Bomberos Voluntarios de Carmen de Apicalá recibió una solicitud urgente de apoyo por parte del municipio, ante la imposibilidad del cuerpo de bomberos local de enfrentar por sí solo la conflagración.
Según conoció La Voz del Pueblo, el Cuerpo de Bomberos Voluntarios de Cunday no cuenta con una máquina extintora adecuada ni con equipos especializados para atender incendios estructurales de esta magnitud, razón por la cual fue necesario activar una respuesta intermunicipal inmediata.
Desde Carmen de Apicalá fueron enviados una máquina extintora, dos vehículos logísticos y 10 unidades bomberiles, quienes se desplazaron hasta el sitio para atender la emergencia.
Al llegar al lugar, las llamas ya comprometían dos viviendas, generando preocupación entre los habitantes del sector por el riesgo de propagación a inmuebles vecinos. Gracias a la acción conjunta entre bomberos de ambos municipios y la colaboración de la comunidad, el incendio pudo ser controlado y extinguido antes de que causara una afectación mayor.
El saldo fue de dos viviendas con pérdida total de enseres, aunque por fortuna no se reportaron personas heridas ni lesionadas.
La situación dejó en evidencia una problemática que preocupa en el oriente del Tolima: la falta de recursos, equipos y capacidad operativa en algunos cuerpos de bomberos voluntarios, especialmente en municipios que no cuentan con herramientas suficientes para responder a emergencias de alto impacto.
Organismos de socorro insistieron en que fortalecer al Cuerpo de Bomberos Voluntarios de Cunday no solo es una necesidad urgente, sino una medida clave para proteger a la comunidad y garantizar respuestas más eficaces ante incendios, accidentes y demás eventos que pongan en riesgo a la población.










