La dura batalla de una mujer 59 años con metástasis, sin medicamentos y sin respuestas.
El sistema de salud vuelve a estar en el ojo del huracán. Una familia del barrio Jazmín, en la parte alta de La Florida, denuncia abandono en la atención de una paciente con cáncer metastásico que, pese a su diagnóstico crítico, no estaría recibiendo medicamentos ni controles médicos periódicos por parte de la Nueva EPS.
La mujer, campesina de origen en Cocora, comenzó con fuertes dolores en la columna. Durante meses, la EPS habría minimizado los síntomas. El diagnóstico definitivo llegó en Boyacá: tumor maligno en la columna con metástasis ósea.
Desde entonces, la familia vive una odisea. Solo le han practicado dos quimioterapias.
“No existen exámenes recientes que indiquen la evolución del cáncer. Tampoco se suministran medicamentos para el dolor. Nos toca comprar morfina y parches. Ya nada le calma”, afirma su hijo Jason en diálogo con La Voz del Pueblo.
La mujer permanece postrada, depende totalmente de sus hijos y pasa las noches entre lágrimas. El gasto semanal en medicamentos es elevado para una familia campesina que debe elegir entre trabajar para sobrevivir o quedarse cuidándola.
Aunque presentaron una acción de tutela para exigir la garantía de sus derechos fundamentales, la respuesta institucional aún no se concreta. La incertidumbre médica y el sufrimiento diario configuran un cuadro alarmante que pone nuevamente en discusión la efectividad del sistema frente a pacientes con enfermedades de alto costo.











