La noche del 20 de diciembre quedó marcada por el dolor en el municipio de Cajamarca, Tolima. Eran cerca de las 8:30 p. m. cuando una riña al interior de una vivienda familiar terminó en una tragedia que hoy conmociona a la comunidad: un hombre de 37 años perdió la vida tras un forcejeo con su propio hijo, un adolescente de 17 años.
Según el reporte preliminar de las autoridades, el hombre habría llegado a su casa en aparente estado de embriaguez e intentó ingresar por la fuerza, lo que desencadenó una fuerte discusión con el joven que se encontraba en el lugar. La tensión fue en aumento cuando, minutos después, el adulto logró entrar a la vivienda escalando por el balcón, situación que derivó en una confrontación física.
En medio del altercado, y de acuerdo con las primeras hipótesis, el joven habría intentado defenderse de los ataques de su progenitor en contra de la humanidad de su madre, y para controlar a su padre decidió aplicarle una maniobra de defensa personal. Sin embargo, al no medir la fuerza empleada, el hombre terminó perdiendo la vida en el lugar, ante la desesperación de quienes presenciaron el hecho.
Unidades de la Policía de Cajamarca acudieron al sitio y procedieron a la aprehensión del menor, quien fue dejado a disposición de la Fiscalía General de la Nación. Posteriormente, funcionarios del grupo de Infancia y Adolescencia realizaron el acompañamiento correspondiente para el restablecimiento de sus derechos. Tras las diligencias iniciales, el adolescente quedó en libertad y bajo custodia del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF), mientras avanzan las investigaciones para esclarecer plenamente lo ocurrido.
Las autoridades reiteraron el llamado a la ciudadanía a denunciar oportunamente los casos de violencia intrafamiliar y a buscar apoyo institucional antes de que los conflictos escalen a hechos irreparables. Recordaron que cualquier situación de riesgo puede ser reportada a través de la línea de emergencia 123.











