Mientras las autoridades tratan de contener la ola de muerte que ha cegado varias vidas, estos homicidios siguen atemorizando a la población.
La muerte de padre e hijo en el barrio Tolima Grande de El Espinal, así como el asesinato a bala de una persona en el barrio Villa Catalina de este mismo municipio, mantienen las alarmas encendidas de las autoridades ante los constantes casos de homicidios en esta población.
La ‘cuna del Bunde y la tambora’ no se recuperaba del temor por la muerte de ‘Neymar’ y su padre por parte de desconocidos en moto, quienes les dispararon en repetidas ocasiones, cuando tan solo 16 horas después se presenta otra muerte bajo la misma modalidad, muriendo la víctima en el lugar de los hechos.
La ola de violencia, tres muertes en dos hechos sicariales en menos de 24 horas, genera señalamientos sobre las estrategias de seguridad implementadas por las autoridades municipales.
Quizá lo más delicado para varios sectores de El Espinal radica en que su alcalde está de viaje, mientras los niveles de inseguridad se mantienen, robando la tranquilidad de los ciudadanos.
Algunos periodistas del municipio, como Rafael Hernández, reconocen el esfuerzo de la Gobernadora del Tolima por recuperar la tranquilidad de los espinalunos, pero muestran su preocupación ante la falta de conexión que existe desde las autoridades locales para corresponder a las estrategias direccionadas desde lo departamental.
Cesar Morales, del movimiento Somos Independientes, aseguró en el Noticiero del Pueblo cómo el Gobierno Municipal no da claridad sobre lo que está ocurriendo, donde los únicos que salen a responder y proponer estrategias son el Gobierno Departamental.
La intranquilidad pareciera tomarse las calles de la considerada ‘joya de la corona’, esto mientras las investigaciones avanzan y las muertes aparecen de la mano de asesinos. Verdugos que siegan vidas y huyen sin problema por las calles de la tierra de los ‘pelachivas’.
Un panorama similar se presenta en municipios como Fresno, el cual registra 20 homicidios en el año, y el Líbano, donde recientemente una persona falleció a manos de desconocidos en un sector de invasión; Mariquita, donde un cotero murió frente a la mirada de su progenitora, cuando desconocidos le dispararon llegando a su casa.











