Durante el más reciente debate de control político en el Concejo Municipal, la concejala Sandra Varón expuso serias preocupaciones sobre el avance, planeación y financiación de los proyectos relacionados con las USI de la ciudad.
Varón señaló que, pese a que algunos proyectos recibieron la semana pasada el visto bueno por parte de la Secretaría de Salud del Tolima, esto no significa que estén finalizados ni listos para ejecución. “El visto bueno otorgado por la Secretaría de Salud del Departamento no quiere decir que el proyecto ya esté culminado”, aclaró la cabildante, enfatizando en la falta de claridad y celeridad en la formulación de estas iniciativas.
Refirió que uno de los puntos más preocupantes revelados durante el debate fue la desfinanciación del proyecto de la Unidad Intermedia de la Comuna Siete, que, según la concejal, presenta un déficit superior a los $2.000 millones, necesarios para garantizar su construcción y puesta en marcha.
“Se nota una desfinanciación del proyecto de la Comuna Siete; le faltan más de $2.000 millones para su ejecución”, afirmó Varón.
Asimismo, la concejal advirtió que la USI del Salado no cumple con la normatividad sísmica vigente, lo cual incrementa considerablemente los costos y tiempos de ejecución.
“Se evidenció que la USI del Salado no cuenta con la normatividad sísmica. Esto genera un alto costo en la ejecución y en los tiempos”, indicó.
En relación con el proyecto para la Comuna Ocho, Varón destacó que la administración municipal corre el riesgo de no cumplir los plazos establecidos. De acuerdo con su evaluación, la ejecución requiere un año completo y el proyecto “apenas tiene una viabilidad”.
“Si no tienen celeridad con este proyecto, no les va a dar el tiempo para cumplir dentro de esta administración”, aseguró.
Por último, la concejal anunció que solicitó la trazabilidad del proyecto de la Comuna Siete, específicamente frente a los vistos buenos emitidos por el Ministerio de Salud y las respuestas de la Secretaría de Salud Municipal. El objetivo es esclarecer inconsistencias y garantizar que las obras de salud avancen con transparencia y rigor técnico.











