Una mañana que prometía ser más de risas y conversación sobre temas de actualidad se convirtió en tragedia. En el corazón de la ciudad exactamente en el Parque Centenario, la intolerancia cruzó la línea y cobró la vida de un joven talento local. El chef Cristian Montaño, reconocido por su pasión por la gastronomía y su ferviente apoyo político, tuvo una confrontación política con otro hombre por su simpatía con las ideas del presidente Gustavo Petro en reciente visita a la ciudad de Ibagué.
El presidente Petro no tardó en pronunciarse, con palabras cargadas de emoción e indignación, responsabilizando al odio político y al extremismo Nazi por lo sucedido: “Han llenado de odio desde los púlpitos de los gobiernos locales. Y producen muerte… Aquí, en el parque Centenario de Ibagué… han asesinado a golpes en la cabeza a Cristian Montaño, chef, joven, trabajador, petrista. Lo asesinaron por simpatizar con mis ideas y mis acciones. Lo golpeó un individuo loco de nazismo en su corazón.”

Petro exigió que la figura de Montaño se transforme en símbolo de resistencia y esperanza: “Que alguien lo pinte en una bandera con su traje de chef y su rostro de joven esperanzado. A Cristian lo mataron por levantar la esperanza progresista en Colombia”. Y, con voz firme, instó a sus seguidores a responder con amor, nunca con una réplica violenta: “Somos la política del amor… porque solo una humanidad ayudándose saldrá adelante”.
Mientras en las redes y la opinión pública crece el clamor de justicia, las autoridades de la Policía Metropolitana de Ibagué avanzan en la investigación. Su objetivo: esclarecer los móviles del crimen, identificar a los responsables y llevarlos ante la justicia. Los ojos del país observan, el dolor se expande y el eco del disparo aún retumba.











