En una arenga cargada de intensidad política, el presidente Gustavo Petro convocó a los colombianos a movilizarse en la Plaza Murillo Toro de Ibagué, en defensa de la democracia y del poder constituyente, luego de anunciar que Álvaro Leyva y sus “aliados golpistas” estarían preparando una demanda en su contra desde Estados Unidos.
Con tono desafiante y provocativo, Petro calificó la supuesta acción judicial como una “villanía” y advirtió que no se quedará de brazos cruzados si se concreta. “Le solicito al pueblo colombiano que, si llegarán a cometer semejante villanía… no dudar en alzarse. No se debe permitir la tiranía”, afirmó el mandatario de los colombianos en un mensaje a través de su cuenta oficial de X que ha encendido el debate político nacional.
El presidente Petro anunció que salvo exista un hecho lamentable que impida su realización, se reunirán en la Plaza de Murillo de la capital tolimense para demostrar que en Colombia existe “un pueblo que lucha por la Democracia, por la Dignidad, la Independencia nacional, por la Vida y por su poder Constituyente”, situación muy similar y que aviva lo ocurrido en la plazoleta La Alpujarra en Medellín, en un acto público convocado por el presidente Gustavo Petro que tuvo lugar el pasado 21 de junio en este punto clave de la capital de Antioquia, y que refleja una provocación e intromisión del Gobierno Nacional a los territorios que no han tenido afinidad política, en el caso del Tolima con la gobernadora Adriana Magali Matiz y en Antoquia, con el alcalde de Medellín Federico Gutiérrez.
Este llamado del mandatario de la Colombia Humana intensifica la polarización en un momento político ya cargado de tensiones. Algunos analistas advierten que convocar a movilizaciones en defensa de “la democracia” cuando un gobernante alega ser víctima de una conspiración puede interpretarse como una estrategia de legitimación política frente a cuestionamientos y controversias en la forma de gobernanza y administración pública.











