Ambos funcionarios han sido objeto de controversias en sus cargos, más por hechos personales o falta en sus funciones, que por resultados positivos en su gestión.
Para finales del mes de noviembre se estará conociendo el nombre de quien ocupará la Contraloría del Tolima, para el periodo del 2025 – 2029, pero como siempre, el proceso de elección no está excento de curiosidades y participantes envueltos en escándalos.
En el concurso que se adelanta para la Contraloría departamental, uno de los nombres que más llama la atención es el del actual contralor del Huila Andrés Felipe Vanegas Mosquera, el cual se hizo célebre hace dos años aproximadamente en el país, todo por el descontrol de su temperamento.
Esta persona en octubre del 2023, cuando en video de una cámara quedó registrado el momento en que él, preso de la rabia y en medio de un ataque de ira, agredió a su compañera sentimental María Salome Bayamón.
Este brutal caso de maltrato, fue denunciado oportunamente ante las autoridades pertinentes.
De otra parte, el actual contralor de la ciudad de Neiva, Gilberto Mateos Quintero, quien pretende llegar a la Contraloría del Tolima, ha sido cuestionado desde un principio en su gestión, por sus actuaciones “tibias” y complacientes con el exalcalde Gorky Muñoz.
Según lo manifestado por el concejal de la capital huilense Juan Diego Amaya, el funcionario hizo caso omiso a las peticiones y denuncias por irregularidades en contratación, consecución de predios y gasto financiero del Gobierno Municipal de la época.
Estas fallas en su cargo, indicó el cabildante, hicieron parte de las causas que llevaron a la administración de esta ciudad a afrontar una crisis financiera y estar des categorizados a nivel nacional.
A pesar de estos señalamientos, ambos funcionarios, al mejor estilo del colombiano que no quiere soltar un lazo sin tener fijo el otro, intentan ocupar un cargo similar, saltando de tierras opitas a la región pijao en remplazo de Carolina Giraldo Velasquez.











