Lo que nació como una promesa de progreso se ha convertido en símbolo de frustración y abandono.
En octubre de 2023, la Alcaldía de Anzoátegui firmó el contrato No. 305 con el fin de “adecuar” el polideportivo de la vereda Balcones, no obstante la comunidad denuncia grietas estructurales y señales de inestabilidad que han alejado la práctica deportiva de niños y jóvenes locales.
El abandono es notorio en esta infraestructura deportiva rural: una cancha sin mantenimiento, con tableros derribados, cerramiento improvisado y cadenas de llantas apiladas; situación que aumenta la proliferación de vectores y agentes contaminantes que ponen en riesgo la integridad de los habitantes aledaños.
La Alcaldía Municipal de Anzoátegui adjudicó un contrato de adecuación del polideportivo de la vereda Balcones el pasado 6 de oct cuyo plazo de ejecución fue de 2 meses, por valor de $29.070.798 millones de pesos,
Hoy, casi dos años después, la comunidad vive una pesadilla: el muro edificado presenta grietas estructurales alarmantes y señales evidentes de inestabilidad. Vecinos aseguran que ni siquiera se utilizó varilla o refuerzo de hierro en las obras, lo que explicaría el deterioro acelerado de la infraestructura
(valorado en $29.070.798 COP)
bajo la supuesta supervisión de la Secretaría de Planeación e Infraestructura, y con un plazo de ejecución entre el 6 de octubre y el 6 de diciembre de 2023.
La participación del Concejo se limitó a una inspección visual sin soluciones reales. Funcionarios enviados por la Alcaldía intentaron “parchar” la obra con lo que la comunidad describe como “lagañas”, ignorando la raíz del problema. Mientras tanto, los testimonios no dejan lugar a dudas: pese a que hubo un contrato formal financiado con recursos públicos, la obra se trató como si fuera un “convenio”, obligando a los propios habitantes a trabajar sin garantías técnicas.











