En medio de la crisis que afrontan las madres de familia vinculadas a la entidad por medio de un contratista, una de estas podría quedarse sin una parte de su hogar.
Diana Casas, una de las trabajadoras de la Asociación Mi Pequeño Mundo, en diálogo con el Noticiero del Pueblo, afirmó que, debido a la falta de pago de su salario, está a punto de perder la custodia de una de sus hijas en medio de un proceso que se le inició por una Comisaría de Familia.
La mujer fue requerida hace una semana, luego de que una de sus pequeñas sufriera un desmayo en su colegio. La razón no había comido bien durante los últimos días, el panorama se vuelve más fuerte cuando este inconveniente es puesto en conocimiento de la autoridad pertinente.
Afirma Casas que, aunque ha tratado de solventar las necesidades básicas de su hogar con el apoyo de su familia, amigos y personas cercanas, es imposible sostener lo necesario cuando no se recibe el pago de su trabajo, mientras las facturas de los servicios públicos llegan y el arriendo se cumple.
Al momento de realizarse esta entrevista, a la mujer ya le habían cortado el servicio del gas, estaba a la espera de que ocurriera lo mismo con el de la luz y trataba de buscar de llevar un plato de comida a la mesa.
“Es paradójico, que la misma institución que vela por los derechos de los menores, nos tenga en esta situación”, asegura esta persona, cuestionando la “tiradera de pelota” entre el contratista y el ICBF.
Mientras esperan una solución a los pagos adeudados, esta madre de familia deberá afrontar esta semana una audiencia, por medio de la cual se definirá si puede seguir al lado de su hija o si, por el contrario, le es retirada la custodia mientras soluciona su situación económica.











