La conflagración ocurrió antes del mediodía de este viernes 25 de julio, en una fábrica de colchones y almohadas en el barrio Industrial, al sur de la capital tolimense, en la cual, trabajaban ocho personas.
Después del voraz incendio que afectó una fábrica en el sur de la ciudad, La Voz del Pueblo habló con Orley Ospina, propietario de la fábrica de colchones Janflex, ubicada en la calle 16 con carrera Segunda, en el barrio Industrial de Ibagué, quien sufrió la pérdida total de su lugar de trabajo y residencia, su canino y se quedó, junto con su esposa, con lo que tenía puesto.
El incendio ocurrió en el inmueble donde operaba la fábrica, con aproximadamente ocho personas vinculadas a la producción de colchones y almohadas.
Según Ospina, el fuego se originó en una máquina cargadora de algodón que, al parecer, generó una chispa tras el contacto con un elemento metálico. Aunque contaban con extintores y motobombas, no fue posible controlar las llamas debido a la cantidad de material inflamable presente en el sitio, como telas, espumas y algodón procesado.
El propietario, un hombre de cortas palabras, proveniente de Tuluá en el Valle del Cauca, quien llegó hace siete años a Ibagué, compró hace siete meses la fábrica, en la cual, trabajaba junto con su esposa y seis trabajadores más..

“Mi nombre es Orley Ospina. Y esto funciona una fábrica de colchones y se nos incendió una máquina. Una máquina cargadora de algodón. Entonces, de pronto de pronto algo metálico con el material que se procesa para la fabricación de colchones, que yo le he hecho la culpa fue a eso, ¿no? Porque la máquina echó chispa”, contó el hombre.
En medio de la desesperanza de la conflagración, señaló el hombre que perdió a su mascota en el incendio: “Sí, claro, una perrita, a Kira. No la puedes salvar cuando ya fui a sacarla las llamas no me dejaron. Es la pérdida más grande que tenemos de esto”.
Los bomberos acudieron al lugar y lograron evitar que el fuego se extendiera a otras edificaciones. No obstante, la fábrica y su contenido fueron consumidos completamente por las llamas. Además, falleció una mascota que habitaba en el lugar, una perra adoptada llamada Kira.
Ospina señaló que no se logró recuperar ningún objeto del lugar y que, por ahora, permanecerán en la bodega afectada mientras definen qué pasos seguir. Indicó que no ha recibido contacto directo de la administración municipal hasta el momento.
Aunque el propietario no solicitó apoyo, las personas interesadas en ayudar pueden acercarse a la antigua sede de la fábrica en la calle 16 con carrera Segunda en el barrio Industrial, cerca del sector de las curtiembres.












