El Primer Gestor del municipio, habló sobre la relación entre la alcaldesa Johana Aranda y el exalcalde Andrés Hurtado, de quienes señaló son los llamados a responder si pueden recomponer la relación.
El primer gestor social de Ibagué, Juan Arturo Gutiérrez, se refirió a la relación entre la alcaldesa Johana Aranda y el exalcalde Andrés Hurtado, luego de los recientes señalamientos públicos entre ambos. Gutiérrez, sin entrar en confrontaciones, insistió en la importancia de abrir espacios para el diálogo y la reconciliación.
Sobre el discurso de Hurtado en el que citó pasajes bíblicos para referirse a la mandataria, Gutiérrez evitó una valoración directa. Señaló que el uso de la palabra de Dios es una tarea propia de sacerdotes y pastores, y que cualquier mensaje expresado, aunque legítimo como opinión personal, debe manejarse con responsabilidad. Agregó que muchas de las situaciones las ha conocido por los medios y reiteró que no le corresponde juzgar las motivaciones, sino contribuir a bajar las tensiones.
“No podemos tapar el sol con un dedo. Lo que ha pasado y hay que entender, que hay actuaciones que no se pueden permitir, porque estamos hablando de la primera mandataria de los ibaguereños y eso es importante también reconocerlo. Pero ante todo, como le digo, yo lo que hago es un llamado siempre al diálogo, a la reconciliación, a desarmar nuestros corazones porque Ibagué lo requiere”, dijo el Primer Gestor.
En cuanto al discurso de Hurtado, señaló: “A mí no me gusta hablar de las escrituras, siento que eso es una labor que se la dejamos a nuestros sacerdotes. La palabra de Dios es algo sagrado, a nosotros sacerdotes y a nuestros pastores que son quienes les a quienes les corresponde ‘pastorear a sus ovejas’. Todo el mundo tiene el derecho a expresar sus opiniones, pero por supuesto que que una intención, pues eso eso todos los ibaguereños lo entendimos, estaba escrito en una en un papel”.
Gutiérrez enfatizó que Ibagué necesita unidad para enfrentar los retos actuales. Además, manifestó su respaldo al equipo de gobierno que acompaña a la alcaldesa, recordando que fue un grupo que ayudó a llevarla al cargo y que ahora tiene una responsabilidad con la ciudad.
Frente a las diferencias políticas entre Aranda y Hurtado, el gestor se mostró dispuesto a mantener su papel como mediador. Aunque no descartó que el distanciamiento sea evidente, aseguró que la prioridad debe ser el bienestar de la ciudad por encima de cualquier confrontación personal.











