El Noticiero del Pueblo dialogó con Henry Quimbayo, luego de lo sucedido hace una semana en el Game Box ubicado en el centro comercial Multicentro de Ibagué.
Ha pasado una semana desde aquellos hechos en la noche del sábado 23 de noviembre en el Game Box del centro comercial Multicentro de la capital del Tolima, donde un menor de 4 años, quién se encontraba compartiendo con su señor padre en una piscina de pelotas, en hechos que aún son materia de confusión, resultó con una lesión en su mano izquierda de tal gravedad que por poco le genera la amputación.
El Noticiero del Pueblo diálogo con Henry Quimbayo, padre del menor y quien se encontraba con él en ese momento, ya ha superado lo ocurrido y con su hijo en recuperación, agradeció principalmente a los profesionales que lograron salvarle la mano al menor luego de una intervención quirúrgica, indicando que su hijo ya se encuentra en casa bajo los cuidados respectivos, con el propósito que su recuperación sea lo más satisfactoria posible.
Recordando lo ocurrido aquella noche de sábado, en medio de sus palabras dejó claro, que al escuchar la expresión de dolor de su hijo y observar el estado de su manito, lo único que hizo fue quitarse la camisa envolverle la extremidad y salir corriendo, para tomar un taxi y llegar al hospital Federico Lleras Acosta.
«No me fijé si mi hijo tenía o no todavía la mano», fue la afirmación de don Henry, profesional en medicina general y quién, en medio de la confusión, actuó como todo padre y procuró brindar rápida atención al pequeño.
Dejó claro que en ningún momento pensó que esto pudiera ocurrir, ya que eran visitantes asiduos de esta sala de juegos, donde nunca habían tenido algún inconveniente, por lo que sorprendió que un ventilador en la piscina de pelotas, no tuviera una rejilla de protección o tuviera fácil acceso para un menor.
Al preguntársele sobre un posible acompañamiento o acercamiento por parte de los administradores de la sala de juegos, señaló qué días después dos personas se comunicaron con él y dialogaron sobre lo ocurrido, conversación en la que él mostró las fotos de su hijo y expresó su indignación por el accidente, dejándoles claro que de ahora en adelante los acercamientos se harían de manera legal y por intermedio de un abogado.
Para el doctor Quimbayo, la situación va más allá incluso de lo ocurrido con su hijo, de quién guarda la esperanza se recupere prontamente y agradeció en reiteradas ocasiones al personal médico que trabajó rápidamente para salvarlo de tan grave herida, pero no dejó de lado que esto pudo haberle ocurrido a cualquier otro pequeño, por lo que este tipo de actuaciones o mejor situaciones deben ser vigiladas y reguladas para evitar una situación mucho más compleja.
En cuanto al estado de salud del menor herido, se espera que en el término de unas dos semanas aproximadamente, ya se estén iniciando las terapias o procedimientos pertinentes que permitan la recuperación del paciente, esto luego de superar lo que atañe a la intervención quirúrgica a la que fue sometido un día después de lo ocurrido.











