Así lo indicó el director de Justicia de Ibagué, Francisco Espín, quien precisó que algunos comerciantes se enojan cuando les llaman la atención por el exceso de ruido.
Francisco Espín, director de Justicia de Ibagué, anunció un reforzamiento en los operativos para controlar el ruido generado por los establecimientos comerciales en el centro de la ciudad. Esta medida surge en respuesta a las constantes quejas de la ciudadanía sobre el volumen excesivo de los baffles, que afecta tanto a transeúntes como a otros comerciantes.
Espín destacó que, tras realizar múltiples visitas a locales en las calles 12 y 15, muchos de los propietarios no han atendido las recomendaciones para reducir el ruido. «Estamos cansados de visitar establecimientos en buenos términos. A partir de ahora, si no se cumplen las indicaciones, procederemos con sanciones», afirmó.
“Estoy cansado de visitar establecimientos en buenos términos, se les dice que por favor los bafles hacia adentro que en la calle a todo volumen no funciona y la gente se pone de mal genio, los comerciantes se ponen de mal genio, porque tienen un bafle a todo volumen y la gente va pasando y sientes el golpe del sonido en el en el oído, y pues nos genera ese ruido”, precisó Espín.
En lo que va del año, se han cerrado diecisiete establecimientos debido a infracciones relacionadas con el ruido. Espín enfatizó la necesidad de aprender a convivir en un espacio compartido y prometió continuar con las visitas para garantizar el cumplimiento de las normativas.
“Del fin de semana pasado tenemos de los dos últimos fines de semana tenemos 17 actividades de suspensión”, dijo el funcionario.











