El pago lo hacen mensualmente y no ven reflejada la reinversión en las zonas, donde se pagan por el derecho al uso del espacio público.
Edison Puentes, presidente de la Asociación Colombiana de la Industria Gastronómica (Acodrés) capítulo Tolima, mostró su inconformismo con el cobro del uso del espacio público, el cual, no se ve reflejado en reinversión en las zonas.
Los cobros implementados por el uso y aprovechamiento del espacio público, se hacen desde la promulgación del decreto 378 en 2017, expedido en el mandato de Guillermo Alfonso Jaramillo y los propietarios de establecimientos han visto un incremento en sus gastos operativos debido a la tarifa que deben pagar por el uso de los antejardines, y las ventas no han sido las mejores durante.
“El decreto 378 lo dejó el alcalde Jaramillo en el 2017, ahora sobre el uso y el aprovechamiento del espacio público, es un tema muy sensible para la comunidad, entonces yo lo primero que le quiero decir es que se está cobrando a los restaurantes por el uso del antejardín de cada negocio, entonces este antejardín se hace un cobro del salario mínimo legal diario por los metros cuadrados que tenga de ocupación, por un porcentaje que depende del estrato social, el estrato socioeconómico”, explicó Edison Puentes.
Según el presidente de Acodrés, los restaurantes que están en estrato 3 y 4 están pagando al 70%. Está pagando $32.250 metros por metro cuadrado de espacio público.
“Nosotros decimos si lo pagamos, pero ¿qué se está haciendo con esta plata? La retribución sería para la comunidad, para el embellecimiento de las zonas, para el mejoramiento de las zonas. Es lo que no estamos viendo que se está retribuyendo”, dijo Puentes.
Los empresarios expresan su preocupación por la falta de reinversión de estos fondos en el embellecimiento y mantenimiento de las áreas públicas, y su solicitud sería que, “si se puede erogar sería perfecto, pero si se puede estudiar y bajarle un poco, ya que las ventas de la realidad estamos pasando unas ventas difíciles, ya hemos dos años con unas ventas bien difíciles, han bajado más de 30% las ventas, si se repuntan ocasiones, pero no podemos estar pensando que podamos vivir de unas ventas de fin de semana nomás o de fechas especiales”.
Además, los restauranteros han señalado que, tras dos años de ventas difíciles, han experimentado una caída de más del 30% en sus ingresos, lo que agrava aún más la situación. “Lo que nosotros decimos, si lo pagamos, pero que se vean reinvertidos en las zonas, en los parques de las zonas, en la iluminación, en la calle, que sean retribución a la comunidad, en las zonas gastronómicas”, dijo el Presidente de Acodrés.
Ante este panorama, los comerciantes están solicitando una revisión del decreto, con la esperanza de que se evalúe la posibilidad de reducir los costos o incluso derogar la normativa.











