Reprochó la decisión de abrir la investigación por estos temas y recordó que en periodos anteriores sí hubo cabildantes que agredieron a los demás compañeros de la corporación.
El concejal del Partido Cambio Radical, César Franco, se refirió a la reciente controversia surgida en una sesión del Concejo y por la cual, la Procuraduría anunció que investiga al presidente del Concejo Arturo Castillo, uno por una sesión extraordinaria, la cual habría tardado 24 minutos y otra por, una señal obscena que le habría hecho.
Franco afirmó que la sesión ya había concluido y que los comentarios realizados entre los concejales fueron en un ambiente de camaradería, no de ofensa o maltrato. Destacó que los comentarios surgieron durante una discusión informal sobre el horario de las sesiones, en la cual algunos concejales preferían iniciar a las 8:00 de la mañana en lugar de las 7:00, como proponía el presidente del Concejo.
“La sesión había terminado y todo, y se presenta eso en medio del recoche, y que quede en medio de los videos, pero ya la sesión había terminado, ya no era parte ni siquiera de la sesión de ese día, no es ninguna ofensa, no hay maltrato, por el contrario, tenemos una excelente relación, y yo siento que de pronto malversan las cosas, con esa intención de hacer que las cosas se vean de una manera contraria”, dijo Franco en cuanto a la posible señal obscena.
Franco subrayó que no hubo malas palabras ni faltas de respeto, y que la relación entre los concejales es excelente. Criticó la intención de algunos de distorsionar los hechos para presentarlos de manera negativa.
En respuesta a señalamientos de la Procuraduría sobre la duración de las sesiones, Franco explicó que el reglamento interno del Concejo establece un tiempo de espera de media hora para el inicio de las sesiones, y que estas pueden terminar rápidamente si se agota el orden del día.
“La sesión ya se había acabado, era más de la recocha que había en el ambiente, porque él es un hombre que dice, vamos todos a estar a las 7:00 de la mañana en la sesión, y nosotros estábamos molestando y le dije que comenzáramos mejor a las 8:00 de la mañana”, contó Franco.
Enfatizó, en cuanto a la investigación que, “el periodo pasado donde veíamos como concejales se agredían, donde había una concejal que nos maltrataba a todos, nos trató de payasos de manera vulgar, donde sí, de verdad hubo un maltrato, donde otros concejales me pregunto por qué ahí no hubo nada, y ahí sí había maltrato porque se ofendía a las personas. Ahora que no existe nada para tomar la decisión, pues no tomamos respeto a eso, la Procuraduría es un ente que toma la decisión y no”.
El concejal enfatizó el respeto hacia la Procuraduría y su rol como ente de control, pero defendió que, en esta ocasión, no hubo ninguna infracción ni falta de respeto hacia la corporación.











