Aparentemente, esta situación no tendría ningún tipo de solución de manera pronta.
Camilo Valencia, alcalde del municipio de Cajamarca, indicó que son cerca de 650 familias campesinas las que aún se encuentran a la espera de poder disfrutar del servicio del gas domiciliario en sus veredas, un proyecto que inició hace 3 años y que al día de hoy solo está a la espera de un documento para poder entrar en funcionamiento.
Indica el mandatario, que todo se encontraba listo para qué se firmará la certificación de regulación tarifaria necesaria para poner en funcionamiento el servicio de gas domiciliario; sin embargo, esto se vio truncado desde el mismo momento en que se conoció la salida del ministerio de minas y energía de Irene Vélez, el año anterior, por lo que el documento al que solo le hace falta una firma se encuentra en lista de espera.
Señaló Valencia, que ese acto lo único que está logrando es perjudicar no solo el desarrollo del municipio, también genera graves consecuencias a la salud de aquellas personas que aún continúan con el uso de leña y carbón para la preparación de sus alimentos en el sector rural de la denominada despensa agrícola de Colombia.
Desde su punto de vista, esto también tendría algo que ver con el poco interés del gobierno nacional por darle solución pronta a esta problemática que afronta el municipio de Cajamarca y el municipio de Ortega, hasta mañana amiga resaltó el apoyo que ha tenido por parte de la clase parlamentaria del departamento para darle impulso a esta puntada final del proyecto, pero enfatizó que en presidencia aún no dan muestras de querer entregar la última firma.











