Por esta persecución la víctima ya presenta complicaciones de salud.
Lina Paola Castaño Rojas, desde hace 3 años viene siendo acosada y perseguida por su exnovio con el cual duró tan solo tres meses la relación, la misma decidió terminarla ante los episodios agresivos que tenía esa persona en su contra.
En diálogo con El Noticiero Del Pueblo, la mujer afirma que desde el momento en que puso fin al noviazgo Fabio José Briñez Narvaez, se volvió casi la sombra de su vida, siguiéndola y espiándola en cada uno de los espacios en los que trataba de llevar una vida normal, esta situación generó una situación psicológica tan fuerte que tuvo que dejar sus estudios en derecho en la universidad de Ibagué duro durante varios meses, cambiar de residencia e irse de la ciudad, llegando al punto de abstenerse a sostener una nueva relación sentimental debido a que su presunto acosador podría ocasionar muchos más problemas.
Aunque la protagonista de esa historia ha cambiado su número celular, debido a los múltiples mensajes amenazantes donde le advertía que la iba a picar o a terminar con su vida, este sujeto siempre logra dar con el paradero de la mujer, al punto que le envía fotos para demostrarle que está muy cerca a ella a pesar de una medida restrictiva y de protección que se encuentra vigente.
Coronas fúnebres enviadas a la casa de sus padres y de su abuela, mensajes de texto y apariciones aparentemente ocasionales en su sitio de estudio y lugares que normalmente concurría serían algunas de las estrategias que estaría utilizando esta persona para intimidar a Paola.
Esto le ha representado a la mujer problemas cardíacos, estrés y quebrantos de salud que paulatinamente aparecen debido a la situación que padece.
Aunque desde hace varios meses cuenta con el apoyo de la policía metropolitana, la cual hace valer una medida de protección y de recepción a su favor, lo último en este caso da cuenta que aparentemente por orden de un alto mando de la institución policial las personas encargadas de realizar revisión periódica a su situación deberán dejar de hacerlo hasta nueva orden.
Afirmar la protagonista de esta historia, que intentó hablar con la comandante de la Policía Metropolitana de Ibagué, la coronel, Sandra Liliana Rodríguez Castro, la cual al exponerle la situación habría respondido aparentemente de forma airada y poco empática con el caso de esa persona y el riesgo que le representa.
Es enfática Dina Paola en asegurar que ante esta situación simplemente se encuentra sola ella con su familia, pasando sus días en la casa debido al miedo de poder salir a la calle tranquilamente sin el riesgo de ser atacada o que le hagan daño.











