En el marco del segundo ciclo de la mesa de diálogos entre el Gobierno y el autodenominado Estado Mayor Central de las Farc, las delegaciones anunciaron un compromiso crucial: las disidencias de las Farc dejarán de practicar secuestros. No obstante, la ambigüedad en la fecha de implementación de esta decisión generó una respuesta contundente por parte del Ministro de Defensa, Iván Velásquez.
El comunicado conjunto emitido al término de las negociaciones, celebradas entre el 2 y el 11 de diciembre, indicaba el acuerdo sobre la renuncia a la práctica del secuestro por parte de las disidencias de las Farc. Sin embargo, la falta de una fecha concreta para la ejecución de este compromiso provocó una reacción cautelosa por parte del Ministro Velásquez.
En declaraciones durante un acto de reconocimiento de responsabilidad de víctimas de desaparición forzada, Velásquez subrayó que la renuncia al secuestro debe ir más allá de simples afirmaciones. Argumentó que la verdadera demostración de este compromiso sería la entrega de los secuestrados, preguntado explícitamente: “¿Cuántos secuestrados tienen en su poder y a quiénes van a liberar? ¿Cómo será esa demostración?”.
El Ministro insistió en que la voluntad de abandonar el delito debe respaldarse con acciones concretas. Enfatizó que el proceso de paz demanda evidencias tangibles de la renuncia a prácticas delictivas y no meras promesas verbales.
A pesar de que Velásquez expresó tener noticias “muy preliminares” sobre los avances en las conversaciones, anunció su intención de reunirse con Camilo González, jefe de la delegación del Gobierno, y el alto comisionado de Paz, Otty Patiño, quien se encontraba en México dialogando con el Eln.
El próximo ciclo de conversaciones, programado entre el 9 y el 18 de enero de 2024 en Bogotá, será crucial para evaluar el progreso y la implementación de los compromisos adquiridos durante las negociaciones. La exigencia de acciones concretas por parte del Mindefensa refleja la necesidad de pasar de las palabras a los hechos en el camino hacia la construcción de una paz duradera en Colombia.











