Este miércoles, un avión militar estadounidense tipo Osprey se estrelló frente a la costa de Yakushima, en el suroeste de Japón, dejando a ocho tripulantes a bordo en una situación crítica, según informaron las autoridades japonesas.
El accidente ocurrió poco antes de la 1:00 A.M. hora colombiana, cuando la aeronave, una combinación de helicóptero y avión turbohélice que puede despegar y aterrizar verticalmente, se encontraba en aguas de alta mar frente a la prefectura nipona de Kagoshima.
La Guardia Costera japonesa recibió el aviso del siniestro a las 2:47 de la tarde, hora local, iniciando de inmediato las operaciones de búsqueda y rescate. La aeronave, que había partido de la base aeronaval de Estados Unidos en Iwakuni, con destino a la base militar de Okinawa, experimentó problemas catastróficos, resultando en un incendio en pleno vuelo y una explosión antes de caer al mar, según relataron testigos presenciales citados por la cadena estatal NHK.
Las autoridades japonesas confirmaron el hallazgo del cuerpo sin vida de al menos uno de los tripulantes, mientras que otros tres fueron avistados por las embarcaciones de rescate. No obstante, el estado de salud de estos últimos aún es desconocido.
El Ministerio de Defensa de Japón ha ordenado dedicar todos los esfuerzos posibles al rescate de las víctimas en colaboración con la Guardia Costera, y se ha iniciado una investigación conjunta con las autoridades militares estadounidenses para determinar las causas del trágico accidente.
El despliegue de búsqueda y rescate en la zona involucra a 6 barcos y 2 helicópteros de la Guardia Costera japonesa, así como a otras 5 embarcaciones de cooperativas pesqueras locales.
El Bell-Boeing V-22 Osprey, fabricado por Boeing y Bell, ha sido objeto de controversia debido a diversos accidentes mortales desde su entrada en servicio en 1989. Este incidente recuerda otro trágico suceso ocurrido a finales de agosto, cuando un Osprey se estrelló en el norte de Australia, cobrándose la vida de tres marines estadounidenses.











