De acuerdo con el coronel Fabio Ojeda esta situación se presenta desde hace varios meses debido a la sobrepoblación en la cárcel de este municipio.
El comandante de la Policía señaló que esta situación de hacinamiento se ha venido presentando desde hace varios meses y ha generado un ambiente difícil en la cárcel de Melgar. La desesperación de los internos llegó a su punto crítico, lo que resultó en un amotinamiento y un intento de fuga masivo.
Afortunadamente, las fuerzas de seguridad, incluyendo la policía local, el ejército nacional y la fuerza aérea, actuaron con rapidez para evitar que la situación se saliera de control. Se solicitó apoyo de las estaciones de policía del Espinal y Coyaima, así como de las estaciones vecinas, para contrarrestar este intento de fuga masiva.
El Coronel Ojeda destacó la coordinación efectiva con el Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario (INPEC) para garantizar que los internos no fueran trasladados en grandes cantidades, lo que habría agravado aún más la situación.
A pesar de la peligrosa situación, gracias a la rápida reacción del Capitán Mateus, comandante de la estación de Melgar, no se reportaron heridos ni entre los internos ni entre los policías. La situación fue controlada y, en horas de la noche, se realizaron los traslados necesarios para aliviar la congestión carcelaria.
Hoy en día, se han tomado medidas adicionales para abordar la situación en Melgar. Se ha desplegado más personal del modelo de vigilancia comunitaria por cuadrante, así como unidades de inteligencia y policía judicial, con el objetivo de desarticular las organizaciones que afectan la seguridad en el municipio.
La situación en la cárcel de Melgar es un recordatorio de los desafíos persistentes que enfrenta el sistema penitenciario colombiano, y subraya la necesidad urgente de abordar el hacinamiento y mejorar las condiciones para los internos.











