Un incendio forestal que ya completa tres días en la vereda Brehmen Santa Helena, en Honda, Tolima, ha consumido más de 20 hectáreas de bosque seco tropical, considerado uno de los ecosistemas más amenazados del país y un corredor vital de biodiversidad.
En la zona habitan más de 200 especies de aves, entre ellas el tinamú magdalena, además de ocho especies de mamíferos registradas mediante cámaras trampa. También se encuentran múltiples variedades de flora y fuentes hídricas que sostienen la fertilidad del suelo y la producción de oxígeno.
La emergencia no solo pone en riesgo la cobertura vegetal, sino también la supervivencia de la fauna silvestre que depende de este hábitat para alimentarse y reproducirse. Estudios adelantados por entidades como el Instituto Humboldt y colectivos locales de conservación confirman la importancia de este ecosistema para el almacenamiento de agua y la regulación climática.
Aunque se investigan las causas, una de las hipótesis apunta a que el incendio pudo originarse por la quema de maleza, una práctica riesgosa que, de salirse de control, tiene efectos devastadores.
“Es fundamental generar conciencia ambiental y buscar alternativas sostenibles como la ganadería regenerativa. No podemos esperar que los bomberos enfrenten solos esta situación cada vez que ocurre un incendio”, afirmó Jaime Bolaños, operador turístico en Honda con Honda Natural y Magdalena Tinamou.











