Durante la instalación del último periodo de sesiones ordinarias de la Asamblea Departamental del Tolima, en el acto oficial, que tuvo lugar en la Escuela Regional del Café en el Libano, la gobernadora Adriana Magali Matiz lanzó mensajes cargados de advertencia al Gobierno Nacional en la antesala de la visita presidencial prevista el día de mañana en Ibagué.
“Lo que hace grande al Departamento del Tolima no son las visitas espontáneas, son los procesos constantes que se realizan en el territorio”, enfatizó Matiz con voz firme y ante el público libanense. Aunque no mencionó al presidente por nombre, su discurso fue leído por analistas como un guiño directo hacia la presencia del Ejecutivo en la capital tolimense.
La polémica se agudiza: la mandataria ya había informado que no participará en los actos públicos que acompañarán al presidente Gustavo Petro el viernes 3 de octubre, pues asegura tener compromisos institucionales agendados en Chaparral. Para ese día, su equipo confirmó que hará seguimiento a proyectos de inversión por más de 100 mil millones de pesos, principalmente en infraestructura y programas sociales, especialmente en zonas rurales como El Davis y La Marina.
Matiz no se limitó a cuestionar la coyuntura presidencial, sino que defendió con pasión la gestión departamental: “El café es nuestra gran bandera, seguirá siendo una de nuestras grandes banderas, pero no es la única… En el Tolima están pasando cosas buenas y seguirán pasando cosas muy buenas”. Con ese mensaje, subrayó que los resultados sostenibles tienen más valor que una presencia simbólica del Gobierno Nacional.
Su pronunciamiento cobra peso en un contexto donde las relaciones entre la Gobernación y la Casa de Nariño no han estado exentas de roces. Matiz reconoció que su administración ha vivido “momentos complejos y desafiantes, pero también gratificantes”, pero defendió que lo esencial no es la foto de un día, sino el impacto real en la ciudadanía.
La tensión política adquiere nueva dimensión si se recuerda que la visita presidencial incluirá anuncios sociales, políticos e infraestructurales en el Tolima. Pero la ausencia de la gobernadora, sumada a su discurso crítico, deja al descubierto un pulso de poder que podría determinar tanto la agenda del viernes como el rumbo de la gobernabilidad regional. Por su parte, la Gobernación ya activó protocolos de seguridad y movilidad en Ibagué para la jornada presidencial, con la implementación de un Puesto de Mando Unificado que reúne a las fuerzas del orden y actores institucionales para garantizar la tranquilidad del evento.











