Olga Lucía Alfonso Iannini alerta sobre una temporada seca histórica y pide a alcaldes y ciudadanos actuar con responsabilidad para evitar emergencias.
El Tolima se enfrenta a un escenario climático preocupante que podría marcar un antes y un después en la gestión del riesgo ambiental en el departamento. Así lo advirtió la directora Olga Lucía Alfonso Iannini, quien en diálogo con La Voz del Pueblo reveló que, según el diagnóstico del IDEAM, se aproxima la temporada seca más intensa de los últimos años.
De acuerdo con la funcionaria, el fenómeno de El Niño comenzará a sentirse con mayor fuerza entre los meses de agosto y septiembre, periodo en el que se prevé una drástica disminución de las lluvias y un aumento significativo de las temperaturas.
“Estamos hablando del mayor verano que hemos tenido en los últimos años, una temporada con muy pocas lluvias que incrementa de manera considerable el riesgo de incendios forestales en todo el territorio, como la estamos viviendo hoy durante esta visita en Ortega”, explicó Alfonso Iannini.
Frente a este panorama, la directora aseguró que desde ya se están tomando medidas preventivas. Entre ellas, la entrega de los planes departamentales y municipales contra incendios forestales a todos los alcaldes del Tolima, documentos que contienen rutas claras de acción, identificación de zonas críticas y estrategias de respuesta ante emergencias.
“En estos planes están claramente identificados los puntos donde históricamente se presentan incendios forestales. Es fundamental que los mandatarios locales activen estos protocolos y pongan en marcha los planes de contingencia”, indicó.
Sin embargo, más allá de las condiciones climáticas, la funcionaria fue enfática en señalar que el principal detonante de estas emergencias sigue siendo la acción humana. Según cifras oficiales, más del 95% de los incendios forestales son provocados por personas, ya sea de manera intencional o por descuidos.
“Ese es el dato más preocupante. No es solo el clima, es el comportamiento ciudadano. Muchas veces se trata de prácticas inadecuadas como quemas, manejo irresponsable de residuos o incluso una colilla de cigarrillo mal apagada”, advirtió.
Ante esta situación, anunció que en los próximos días se expedirán actos administrativos para regular y restringir actividades de alto riesgo, como las quemas controladas, que en condiciones de altas temperaturas pueden salirse de control fácilmente.
La directora también hizo un llamado a la corresponsabilidad entre autoridades y comunidad: “Debemos prepararnos todos. Esto no es solo tarea de las instituciones. La comunidad debe ser muy responsable con cada acción que realiza. Una chispa, una cerilla o cualquier elemento mal manejado puede desencadenar un incendio de grandes proporciones”.











