Mientras caen los precios del grano, crece la apuesta por cafés premium que se venden hasta en 5 dólares la libra y posicionan a los municipios cafeteros en el mapa internacional.
En medio de la volatilidad del mercado internacional del café, el sector cafetero del Tolima intensifica su estrategia para garantizar la sostenibilidad de miles de familias productoras, apostándole a la productividad, la renovación de cultivos y el fortalecimiento del café de alta especialidad.
Así lo explicó el director departamental del Comité de Cafeteros del Tolima, Gildardo Monroy, en diálogo con La Voz del Pueblo, donde destacó que el trabajo articulado con la Gobernación, las secretarías, la academia y el sector privado ha permitido avanzar hacia un modelo más competitivo.
“Primero, estamos enfocados en aumentar la productividad. Esa es la estrategia que tenemos con la Gobernadora de ayudar a nuestras familias cafeteras a producir más en la misma área, a través de programas de renovación y fertilización de cafetales”, afirmó Monroy.
El dirigente gremial explicó que el contexto mundial plantea tanto retos como oportunidades. Actualmente, cerca de 25 millones de familias producen café en el mundo, con una producción anual que ronda los 170 millones de sacos, cifra que prácticamente coincide con el consumo global.
“Estamos convencidos de que vamos por el camino correcto. Se calcula que para 2030 la demanda llegará a los 200 millones de sacos, y ahí es donde tenemos el reto de aumentar la productividad”, señaló.
En el caso del Tolima, Monroy resaltó que ya se evidencia una transformación en la cultura cafetera, con un crecimiento notable en el consumo y comercialización de cafés especiales.
“Hoy en casi todos los municipios cafeteros encontramos tiendas de café de alta especialidad. La gente ya reconoce su calidad, sabe que es un café que no necesita azúcar ni panela, porque tiene un dulzor natural”, explicó.
Sin embargo, no todo el panorama es positivo. Factores externos como la recuperación de la producción en Brasil, principal productor mundial, y las tensiones internacionales han generado una caída en los precios del grano.
“Hace cuatro meses estábamos en 2 millones 800 mil pesos por carga, el año pasado cerca de 3 millones, y hoy estamos alrededor de 2 millones 180 mil. Sigue siendo rentable, pero cuando baja de los 2 millones empezamos a preocuparnos”, advirtió.
Frente a esta situación, el director del Comité fue enfático en que la salida está en la diferenciación del producto y el acceso a mercados especializados.
“El café es un commodity que se cotiza en bolsa, pero el café de alta especialidad no depende de ese precio. Se vende mejor, incluso por encima de los 4 o 5 dólares la libra, porque es un producto de mayor calidad y más apreciado”, sostuvo.
Monroy también destacó que el café continúa consolidándose como una de las bebidas más importantes a nivel global.
“Hoy es la segunda bebida más consumida en el mundo después del agua, y su demanda sigue creciendo. Eso nos da la certeza de que estamos en el lugar correcto, formando, innovando e invirtiendo en un mercado con futuro”, puntualizó.











