Para la zona rural, se espera que, de aprobarse esta iniciativa, el tamaño de los cursos sea de 22 a 18, el motivo es la caída en la matrícula y el impacto de la sobrecarga académica.
Mientras el país sigue enseñando con reglas de hace más de dos décadas, el Tolima decidió tomar la delantera y radicó ante el Ministerio de Educación Nacional una propuesta que busca actualizar el modelo educativo colombiano enfocado a menos estudiantes por grupo, para mayor calidad en el aula.
Así las cosas, desde la Secretaría de Educación del Tolima se presentó un proyecto de decreto que plantea reducir el número mínimo de estudiantes por curso de 32 a 25 en zona urbana y de 22 a 18 en zona rural, con base en un estudio técnico que evidencia cambios demográficos, caída en la matrícula y el impacto de la sobrecarga académica sobre los docentes.
La propuesta nació luego de que en abril de 2025 el departamento solicitara una mesa de trabajo con el Ministerio para revisar los parámetros de asignación docente vigentes desde 2002. Sin embargo, esa mesa nunca se instaló, así lo reconoció en La Voz del Pueblo el secretario de Educación, Andrés Bedoya.
“Le propusimos al Ministerio trabajar juntos en esto. No se dio la mesa, pero hicimos la tarea. Un grupo más pequeño es un aula con mejor educación, y los datos lo demuestran”, sostuvo el funcionario.
Pero añadió, que lejos de quedarse esperando, el Tolima avanzó en la construcción de una iniciativa propia, respaldada por cifras que evidencian la urgencia del cambio.
Entre 2015 y 2024, el sistema educativo colombiano perdió cerca de 696 mil estudiantes, y las proyecciones de la OCDE indican que la población de primera infancia seguirá disminuyendo. Aun así, las normas actuales siguen obligando a conformar grupos numerosos que, en la práctica, pueden llegar a 40 alumnos por docente en zonas urbanas.
El contraste con los estándares internacionales es abrumador, “por ejemplo, mientras en los países de la OCDE el promedio es de 14 estudiantes por grupo en primaria, Colombia mantiene salones que duplican y hasta triplican ese número. En preescolar, el número puede alcanzar hasta 40 niños por aula frente a 13 del promedio internacional”, reveló el jefe de a cartera educativa.
A esto se suma el desgaste del magisterio. El FOMAG reportó en 2026 que el 18,5% de las incapacidades docentes se relacionan con problemas de voz, mientras que el 27,8% de las incapacidades laborales obedecen a afectaciones en salud mental. Solo en 2025 hubo 249.396 incapacidades médicas entre maestros.











