El departamento del Tolima vive una crisis ambiental sin precedentes. La combinación de temperaturas sofocantes, suelos resecos y acciones humanas irresponsables ha encendido la alarma en todo el departamento. Un total de 27 municipios se encuentran en alerta roja por riesgo extremo de incendios forestales.
Los municipios más afectados por esta temporada seca y de incendios forestales, corresponde a San Luis, Prado, Coello, Melgar, Icononzo, Melgar, San Antonio y San Sebastián de Mariquita vivieron jornadas de tensión, humo y pérdida. En algunos casos, las llamas llegaron peligrosamente cerca de viviendas rurales y cultivos.
“Estamos frente a una situación crítica que requiere el compromiso total de autoridades y ciudadanos. El fuego no da tregua, pero también se requiere del apoyo de las comunidades para fortalecer la conciencia social y ambiental”, advirtió Andrea Mayorquín, directora de Gestión del Riesgo en el Tolima.
En San Luis, la situación fue especialmente alarmante, por cuenta de dos incendios simultáneos ubicados en dos veredas distintas. La magnitud de esta emergencia obligó a pedir refuerzos a los bomberos oficiales de Ibagué, quienes, pese a la difícil geografía, lograron contener el avance del fuego.
Las temperaturas extremas son un factor clave para el avance de este tipo de emergencias, en municipios como El Espinal y Ambalema, los termómetros han rozado los 40 grados centígrados, convirtiendo el terreno y la vegetación en un polvorín listo para arder con la más mínima chispa.
El IDEAM ha reiterado que las alertas más críticas se concentran en el sur del departamento, donde las condiciones son propicias para incendios de gran magnitud. Y aunque algunas lluvias aisladas ayudaron a sofocar llamas en zonas específicas, el panorama sigue siendo altamente inestable.











