Más de 1.300 voluntarios de este organismo de socorro han ido perdiendo su voluntad por falta de apoyo de las administraciones locales y el Gobierno departamental.
Durante 58 años, la Defensa Civil ha estado presente en el departamento del Tolima. Este organismo de socorro tiene como objetivo apoyar a la población en la prevención inminente y atención inmediata de los desastres y calamidades.
Con un número importante de funciones y su relevante rol como integrante del Sistema Nacional de Gestión del Riesgo de Desastres, ocupa un papel importante en la comunidad tolimense. Sin embargo, en los últimos años se ha visto desamparada por parte de las administraciones municipales y el mismo gobierno departamental.
El mayor Luis Fernando Vélez, Director de la Defensa Civil en el Tolima, ha hecho un enérgico llamado a la gobernadora entrante, Adriana Magali Matiz, para brindar un mayor respaldo a las personas que conforman esta entidad, teniendo en cuenta que en su mayoría está conformada por voluntarios que prestan su labor sin ningún tipo de remuneración.
“Nosotros, como Defensa Civil y miembros del sistema para atención de riesgos y desastres, solicitamos el apoyo a la gobernación y a las alcaldías para el fortalecimiento de nuestros voluntarios, tanto en equipo como en capacitación. Realmente, nuestros voluntarios son personas de la comunidad que lo que hacen es ayudar en caso de que se presente alguna emergencia, pero para eso necesitamos equipos, vehículos, equipos de rescate, brigadistas comerciales, entre otros implementos”, expresó el mayor.
La situación se torna preocupante, ya que, desde la Gobernación del Tolima, la única ayuda brindada fue una camioneta hace tres años para el municipio del Líbano, lo que ha desmotivado a más de 1.300 voluntarios en 35 municipios del Tolima que actualmente prestan su servicio precisamente de manera voluntaria.
“En algunos municipios, los voluntarios han perdido su voluntad precisamente por esta falta de apoyo de las alcaldías locales, que ni siquiera en las emergencias les dan la alimentación y las garantías necesarias para atender emergencias”, agregó el mayor.
Finalmente, se hace la salvedad de la labor de estos voluntarios, los cuales prestan su servicio de manera netamente voluntaria. No tienen salario, ni auxilio, tampoco recuperación económica, por ende, actúan de acuerdo a su disponibilidad











