En un nuevo intento por llegar a un consenso sobre la tan discutida reforma a la salud en Colombia, el presidente Gustavo Petro y el exmandatario Álvaro Uribe se reunieron durante tres horas en compañía de senadores y representantes. Sin embargo, al finalizar la sesión, no se logró alcanzar un acuerdo concreto entre las partes involucradas.
El senador Carlos Meisel, representante del Centro Democrático, expresó la persistencia del Gobierno en la necesidad de llevar a cabo la reforma, mientras que su partido dejó claro que no consideran indispensable este proyecto. “El Gobierno está abierto a seguir tomando café con nosotros y nosotros con ellos, pero cada uno con sus tesis y sus posiciones”, explicó Meisel al concluir la reunión.
El encargado de presentar la reforma, Alfredo Mondragón, resaltó la manera en que se llevó a cabo la reunión y aprovechó la ocasión para instar a que el debate en el Congreso se desarrolle de la misma manera. Esto cobra relevancia, ya que la oposición ha optado por sabotear las sesiones parlamentarias.
Previamente, el ministro del Interior, Luis Fernando Velasco, había manifestado la intención de acercar posiciones en este encuentro. No obstante, al finalizar la reunión, Velasco reconoció que “algunos sectores del país, que nosotros respetamos, tienen unas diferencias, mantienen las diferencias”. Asimismo, expresó el deseo de sentarse a revisar cuáles son esas diferencias, considerando que muchas de ellas ya han sido discutidas en anteriores debates.
La falta de acuerdo en esta reunión pone de manifiesto la profunda división y la firmeza de las posiciones de Petro y Uribe en torno a la reforma a la salud, una cuestión que ha generado tensiones y debates intensos en el panorama político colombiano. El futuro de esta iniciativa queda ahora en manos del Congreso, donde se espera que las diferencias persistan y se traduzcan en un complicado proceso de discusión y toma de decisiones.











