Así lo aseguró el alcalde Diego Matiz, quien se pronunció luego de la orden del Tribunal Superior del Tolima para dar cumplimiento al plan de abandono y cierre definitivo.
Diego Matiz, alcalde del municipio de Ortega, señaló que el relleno sanitario de la localidad ha estado cerrado durante más de dos años y explicó que la recolección de basuras no está a cargo del municipio, sino de la empresa Interaseo, que opera en Ibagué y lleva los residuos al relleno de La Miel.
“El relleno sanitario del municipio de Ortega, ya se encontraba cerrado hace bastantes años, ya más de dos años donde se ha cerrado, también es recordar que la recolección de las basuras en el municipio de Ortega no está a cargo del municipio ni de la empresa de servicios públicos”, precisó el Alcalde Matiz.
“Allá el operador es Interaseo y no dispone en el municipio de O y dispone acá en Ibagué en el relleno de la miel. Sin embargo, lo que es también es hacer el seguimiento y las tareas y los compromisos que se adquieren en un plan de manejo para el abandono del mismo. Se viene cumpliendo hace más de dos años y no se hace disposición allá. Estamos haciendo las tareas que nos ha hecho Cortolima y seguimos trabajando”.
El alcalde enfatizó la importancia de seguir el plan de manejo ambiental establecido para el abandono del antiguo basurero. El terreno donde se ubicaba el relleno sanitario es objeto de un plan de abandono que incluye medidas de conservación y seguimiento ambiental. Matiz destacó que estas acciones son fundamentales para asegurar la protección del medio ambiente en la región.
“Ese es un terreno donde el plan de abandono nos obliga, pues, desde luego a hacer unas acciones como temas de reforestación, el tema, pues, de hacerle seguimiento a los lixiviados que van saliendo y desde luego a conservarlo, tal cual nos dice Cortolima”, aseguró el mandatario de los ortegunos.
Es de recordar que el Tribunal Administrativo del Tolima ordenó dar cumplimiento al plan de abandono y cierre definitivo del botadero de basura a cielo abierto ‘Los Colorados’ de Ortega, debido a la problemática expuesta por los ortegunos, quienes se quejaron de malos olores, moscas, zancudos y roedores; y además por otros temas de interés de la comunidad relacionados con procesos erosivos y vertimientos contaminantes de lixiviados en los suelos aledaños al relleno sanitario.











