La Procuraduría General de la Nación ha encendido las alarmas sobre la gestión del alcalde de El Guamo, Álvaro Augusto Prada Rueda, al formularle pliego de cargos disciplinarios por presuntas omisiones graves que habrían puesto en riesgo a la ciudadanía durante la realización de espectáculos taurinos.
Según informó el ente de control, el mandatario local habría autorizado la ejecución de estos eventos sin verificar el cumplimiento de requisitos urbanísticos, ambientales y de gestión del riesgo, desconociendo advertencias técnicas emitidas por diferentes entidades competentes.
La investigación, liderada por la Procuraduría Provincial de Instrucción de Chaparral, evidenció que, pese a la falta de licencia urbanística, la ausencia de un plan de gestión del riesgo, y el decomiso de madera por parte de Cortolima, el alcalde presuntamente habría otorgado vía libre a los eventos, que se realizaron en un predio en plena zona urbana del municipio.
La Procuraduría calificó la presunta conducta del alcalde Álvaro Prada como una falta grave cometida a título de dolo. Este nuevo escándalo en la administración municipal de El Guamo reabre el debate sobre la pertinencia y legalidad de los espectáculos taurinos en zonas urbanas, especialmente cuando su ejecución ignora directrices ambientales y de seguridad ciudadana. Sectores de la sociedad civil han comenzado a exigir explicaciones claras y transparencia en el manejo de los recursos y autorizaciones públicas.
El caso quedará ahora en etapa de juicio disciplinario, en el que el alcalde podrá presentar sus descargos. Sin embargo, de ser hallado responsable, podría enfrentar sanciones que van desde la suspensión del cargo hasta la inhabilidad para ejercer funciones públicas.











