El departamento apenas conserva una mínima fracción de su masa glaciar y las autoridades advierten que el impacto ya se siente en los ecosistemas y podría traducirse en crisis de abastecimiento en varios municipios.
El Tolima está perdiendo una de sus mayores reservas naturales y con ello se enciende una alarma que va mucho más allá del paisaje. Según el primer informe de 2026 sobre deshielo, el departamento ya registra una pérdida del 99 % de su glaciar, quedando apenas 0,08 kilómetros cuadrados de hielo, equivalentes a solo 8 hectáreas.
La cifra marca un punto crítico, en medio de un escenario de variabilidad climática cada vez más severo. Desde la Secretaría de Ambiente y Gestión del Riesgo advirtieron que este fenómeno podría acelerarse aún más por la posible llegada de un fenómeno de El Niño, lo que traería altas temperaturas y un mayor estrés para los ecosistemas del territorio.
“El impacto más grave recae sobre los ecosistemas de alta montaña, donde cambian las condiciones de temperatura que sostienen la vida de especies de flora y fauna. Pero además, el deshielo pone en jaque el ciclo del agua, ya que estas zonas son fundamentales para el nacimiento y regulación del recurso hídrico”, expuso en La Voz del Pueblo la directora de Ambiente, Andrea Mayorquin.
Asimismo, alertó que, aunque la crisis no se verá de forma inmediata en todos los rincones del departamento, sí se reflejará con mayor fuerza en el futuro, especialmente en épocas secas, cuando muchos municipios ya enfrentan dificultades para captar agua suficiente para el consumo humano.
“Cada vez que se intensifica el verano por efecto del fenómeno de El Niño, el Tolima se ve obligado a activar carrotanques en distintas veredas y zonas rurales, debido a la baja en los niveles de ríos, quebradas y bocatomas. Municipios como Ambalema, Armero, Natagaima y Coyaima aparecen entre los más sensibles por sus altas temperaturas y frecuentes periodos de escasez de lluvia”, explicó la directora.
Ante este panorama, la invitación de las autoridades fue a asumir desde ya una cultura ambiental más responsable, decir separar residuos, reciclar y reducir el impacto desde los hogares son algunas de las acciones que se promueven para enfrentar una crisis que ya no es del futuro.











