Entre actos y mensajes, volvió la exigencia por justicia y no repetición.
Mientras Colombia sigue enfrentando hechos de violencia en distintas regiones, este 9 de abril volvió a poner sobre la mesa una realidad que no se borra: miles de víctimas que dejó el conflicto armado.
En el Tolima, la jornada se movió entre actos simbólicos y mensajes que recordaron a quienes han sufrido desplazamientos, pérdidas y hechos que marcaron sus vidas.
Desde el complejo policial de Picaleña se realizaron actividades en memoria de esas historias que siguen pesando.
No fue solo una fecha en el calendario. Fue un recordatorio de lo que ha pasado y de lo que muchos aún reclaman: verdad, justicia y garantías para que los hechos no se repitan.
Porque mientras algunos hablan de memoria, hay quienes siguen esperando respuestas.
El 9 de abril no pasa desapercibido: revive heridas, exige justicia y deja claro que el país todavía tiene cuentas pendientes con sus víctimas.











