La resistencia de la aplicación de este biológico crece en algunas comunidades del Tolima, impulsada por desinformación y creencias infundadas.
La circulación de rumores, creencias religiosas y teorías sin fundamento se ha convertido en uno de los principales obstáculos para la vacunación contra la fiebre amarilla en el departamento del Tolima, según advirtió el coordinador de vigilancia en salud pública, Fair Alarcón.
El funcionario explicó en La Voz del Pueblo que una parte de la población se resiste a recibir la vacuna debido a información falsa que circula en comunidades. Entre los casos más llamativos, mencionó el de una mujer en el municipio de Ataco que se negó a vacunarse porque creía que el biológico contenía un “chip” que permitiría a extraterrestres llevársela para experimentar en otros planetas.
“Puede parecer inverosímil, pero hay personas que lo creen porque alguien se los dijo. Ese es el impacto de la mala información”, afirmó Alarcón, quien insistió en el papel clave de los medios de comunicación para educar a la ciudadanía.
El funcionario también señaló que algunas personas asocian la vacuna contra la fiebre amarilla con posibles efectos adversos de otras vacunas, como las del COVID-19, lo que incrementa la desconfianza. Sin embargo, aclaró que existe una gran diferencia: la vacuna contra la fiebre amarilla cuenta con cerca de 80 años de aplicación y es reconocida como una de las más seguras y efectivas a nivel mundial.
“Gracias a esta vacuna se han evitado grandes epidemias como las que se registraban hace más de un siglo. Es un biológico ampliamente estudiado, del que se conocen sus beneficios y riesgos”, explicó.
Las autoridades de salud han intensificado las jornadas pedagógicas en varios municipios del departamento, incluyendo Icononzo, donde se han reunido con líderes comunitarios para desmontar mitos y brindar información clara. Según Alarcón, estos espacios han permitido que muchas personas que inicialmente dudaban decidan finalmente vacunarse.











