Todos los casos son autóctonos, lo que evidencia transmisión local del parásito en una zona donde ya se advertía riesgo por el ingreso de trabajadores desde focos activos de Antioquia.
Lo que las autoridades sanitarias venían advirtiendo finalmente ocurrió, ya el Tolima registra un brote activo de malaria y el epicentro está en el municipio de Ataco, donde ya fueron confirmados cuatro casos positivos.
La situación es especialmente delicada porque los contagios no corresponden únicamente a personas que llegaron enfermas desde otras regiones, sino a casos autóctonos, es decir, infecciones adquiridas directamente en territorio tolimense.
El origen del brote, según el análisis epidemiológico, estaría estrechamente ligado a la actividad minera y al ingreso constante de población flotante desde el nordeste antioqueño, una de las zonas del país con circulación activa de malaria.
“Sabíamos que eso podía pasar. Llegaban personas enfermas desde otros departamentos, pero ahora ya tenemos transmisión local porque el vector está infectado y empezó a transmitir la enfermedad”, explicó Fair Alarcón, coordinador de SIVIGILA Tolima.
La confirmación de transmisión autóctona cambia por completo el panorama, pues indica que el mosquito transmisor ya está participando activamente en la propagación dentro de la zona afectada.
Entre los cuatro pacientes con malaria, dijo Alarcón, que hay tres adultos mayores y un adolescente de 15 años, lo que refuerza la necesidad de vigilancia especial sobre población vulnerable.
Aunque algunos de los contagiados fueron hospitalizados, la buena noticia es que ninguno se ha complicado y todos se encuentran actualmente en sus hogares, recuperándose bajo supervisión médica.











