El nombramiento del general retirado Emilio Cardozo como comandante del Ejército ha generado malestar entre los altos mandos militares, quienes lo consideran una falta de honor y una ruptura de la institucionalidad.
Aunque reconocen la trayectoria del general Cardozo, varios generales expresaron su desconfianza y preocupación por su reintegro, especialmente debido a su anterior retiro por parte del Gobierno Petro. El hecho de que Cardozo regrese al Ejército después de desempeñarse como vicepresidente de Indumil bajo la supervisión del coronel en retiro Juan Carlos Mazo, cercano al ministro de Defensa Iván Velásquez, ha generado suspicacias sobre una posible reorganización de la inteligencia militar.
La decisión de reintegrar a Cardozo ha generado críticas y comparaciones con otros candidatos para el cargo, como el general Omar Sepúlveda. Varios militares, tanto activos como retirados, han expresado su indignación y han calificado la medida como una falta de honor y una bofetada a la institución.
Aunque algunos argumentan que Cardozo y el actual comandante de las Fuerzas Militares, el general Helder Giraldo, tienen niveles de antigüedad similares, la llegada del primero podría desmotivar a los generales activos que aspiran a liderar el Ejército.
El presidente de Acore, gremio que representa a los generales y almirantes en retiro, criticó la falta de claridad en las decisiones del Gobierno sobre el generalato y señaló que estas acciones pueden minar la confianza en la institución militar.
A pesar de las críticas, el general León destacó la hoja de vida del general Cardozo y su idoneidad para el cargo, aunque señaló que su reintegro tras su retiro durante el gobierno de Gustavo Petro envía un mensaje confuso sobre las decisiones gubernamentales en materia militar.










