La agresión sucedió el pasado lunes 8 de septiembre en esta institución educativa, la cual, según la progenitora del menor de edad, lo único que les ha dicho es que cambien a su niño de curso, no les han brindado las imágenes de las cámaras de seguridad, ni tomado decisiones de fondo.
Valentina, madre de un estudiante de ocho años de la Normal Superior de Ibagué, habló con La Voz del Pueblo y dio a conocer que su hijo, un pequeño de ocho años de edad, fue agredido el pasado lunes 8 de septiembre, por varios compañeros de su salón, quienes lo amarraron con un lazo y lo golpearon, durante la jornada de la mañana en la sede primaria de la institución.
Según el relato de la progenitora, los menores habrían golpeado al estudiante con puños y patadas, y lo amarrarron con una cuerda utilizada para juegos, e indicó que, de acuerdo con lo dicho por su hijo, un practicante de grado décimo habría dado indicaciones para la agresión. Además, que fue un ángel, un hombre que pasaba por la calle quien se dio cuenta de la situación y desde la parte de afuera les dijo que lo soltaran.
La familia asegura que no recibió ninguna llamada de la docente ni de la coordinación el día de los hechos, y que solo conocieron lo ocurrido cuando recogieron al niño en la tarde. Señalaron que solicitaron las grabaciones de las cámaras de seguridad y que, hasta el momento, no han recibido respuesta del colegio.
“Nos enteramos a mediodía tanto el papá como yo cuando fuimos a recoger a nuestro hijo porque no recibimos una llamada por parte de la docente, ni directora de grado, ni por parte de coordinación ni por parte de ninguna persona de la institución. Muy preocupados porque la manifestación que nos logra hacer nuestro hijo es en frente de la directora de grado del salón de él”, contó la madre.
Añadió: “También por parte de la manifestación que hace mi hijo, fue agredido por varios de los compañeros del mismo salón, quienes lo golpearon pues con puños y patadas en repetidas ocasiones dentro de la institución en una zona verde, donde hay cámaras y que pues ella no entra mucho detalle”.
El menor de edad, tiene diagnóstico de TDAH y se encuentra bajo tratamiento médico. La madre manifestó que, en ocasiones anteriores, ya se habían reportado incidentes relacionados con el mismo practicante.
«No es la primera situación que se presenta con el mismo estudiante de bachillerato en una ocasión anterior, yo tengo presenté la situación formal al coordinador de primaria, la primera situación donde se vio involucrado mi hijo. Porque resulta que en estos momentos nosotros s hicimos unas denuncias en ICBF y en la personería porque nuestro hijo presenta una condición médica confirmada, está diagnosticado con TDAH, trastorno de atención e hiperactividad combinada de manera moderada», contó la mujer.
Ante la situación, los padres acudieron al ICBF y a la Personería de Ibagué, donde se realizó una mesa de trabajo con la participación de la Secretaría de Educación. En esa reunión, según Valentina, el colegio propuso un eventual cambio de sede para el estudiante agredido, argumentando que no podía garantizar su seguridad en el mismo grupo.
La familia insiste en que el niño no desea volver al salón donde ocurrieron los hechos y pide claridad sobre la investigación y las medidas que adoptará la institución.
“Lo único que sabemos al martes, era que el coordinador nos dijo que él había ido al salón a recoger y les había dicho a los niños que escribieran qué había sucedido, pero hasta el momento no nos han facilitado ni las grabaciones, no nos han llamado, no le han no ni siquiera le han preguntado a mi hijo que cómo se siente, no le han preguntado qué fue lo que sucedió o nada”, concluyó la madre.











