Aunque el Tolima se alista para una buena cosecha cafetera entre mayo y junio, el director Gildardo Monroy, advirtió que la minería ilegal está afectando gravemente zonas como Planadas, Ataco, Chaparral, Rioblanco y Ortega.
En diálogo con La Voz del Pueblo, el director Departamental del Comité de Cafeteros del Tolima, Gildardo Monroy, reconoció que la expansión de la minería ilegal en el suroriente del departamento ya está dejando efectos preocupantes sobre la caficultura, especialmente por las consecuencias sociales que impactan directamente la dinámica productiva de las familias cafeteras.
Aunque aclaró que los productores no están abandonando masivamente el cultivo del grano, sí admitió que la problemática está alterando el entorno de los municipios cafeteros y dificultando uno de los aspectos más sensibles en temporada en la consecución de mano de obra para la recolección.
“Yo prefiero hablar de café de alta especialidad, pero sí, la minería nos afecta, no porque la gente deje de ser productor, sino porque se presentan dificultades de orden social, drogadicción, prostitución, inseguridad, y no conseguimos mano de obra para los procesos de recolección y de trabajo”, afirmó Monroy.
El dirigente gremial señaló a este medio de comunicación, que las mayores afectaciones se concentran en la zona suroriente del Tolima, particularmente en municipios como Planadas, Ataco, Chaparral, Rioblanco y Ortega, territorios que hoy sostienen buena parte de la producción cafetera del departamento.
La cosecha viene buena, pero retrasada por las lluvias
Pese a ese panorama complejo, Monroy entregó un parte de tranquilidad frente a la cosecha de mitad de año. Explicó que el Tolima mantiene una ventaja estratégica frente a otras regiones del país en su capacidad de producir café prácticamente durante todo el año, gracias a la distribución de cosechas por zonas.
“El Tolima tiene un privilegio de ubicación. Tenemos cosecha principal en la zona sur y el centro en el primer semestre, y en la zona norte y el oriente en el segundo semestre”, explicó.
Sin embargo, la variabilidad climática ha alterado el calendario normal. Las lluvias persistentes hasta días recientes han retrasado el inicio del corte, que inicialmente se esperaba con mayor anticipación.
“La cosecha está un poco retrasada, pero va a estar buena. Vemos una buena preparación del café y tenemos la esperanza de que a finales de abril empiece el corte de cosecha. Vamos a estar en pico de cosecha en mayo y hasta mediados de junio”, precisó.
Posteriormente, el departamento volverá a tener una nueva etapa fuerte de recolección entre septiembre y octubre, especialmente en otras zonas productoras, lo que ratifica la fortaleza estructural del sector cafetero tolimense.
Tolima produce café todo el año y protege el ingreso de casi 65 mil familias distribuidas en 38 municipios, una cifra que evidencia la magnitud económica y social de esta actividad en el territorio.
“Tolima produce café todo el año. La zona que no está en cosecha va a estar en traviesa, y esa es una tranquilidad que nos da. Vamos a seguir protegiendo el ingreso de las familias cafeteras”, enfatizó Monroy.










