En vísperas de la esperada reunión entre el presidente de Guyana, Irfaan Ali, y el líder venezolano Nicolás Maduro, el mandatario guyanés desmintió las afirmaciones de su homólogo sobre la agenda del encuentro, rechazando categóricamente que la disputa territorial por el Esequibo sea parte de las discusiones previstas para el jueves.
En una carta dirigida al primer ministro de San Vicente y las Granadinas, Ralph Gonsalves, anfitrión de la reunión, Ali reiteró la posición de Guyana de que la controversia limítrofe debe resolverse exclusivamente en la Corte Internacional de Justicia (CIJ). La carta subraya que la CIJ será la entidad encargada de decidir la disputa entre Guyana y Venezuela, y que este asunto no está sujeto a negociaciones bilaterales.
Ali hizo referencia a un comunicado de la Comunidad del Caribe (Caricom) del 8 de diciembre, que establece que el propósito de la reunión es “desescalar el conflicto a través de un apropiado diálogo” y evitar el uso o la amenaza del uso de la fuerza. El presidente guyanés afirmó que la posición de su gobierno se mantiene firme y que no está dispuesto a discutir la disputa territorial de manera bilateral.
La carta de Ali fue una respuesta a la comunicación enviada por Nicolás Maduro el lunes, en la que el líder venezolano expresaba su interés en abordar directamente la controversia territorial durante la reunión. Ali calificó los puntos planteados por Maduro como “imprecisiones” y reafirmó que la disputa debe ser manejada conforme a los procedimientos establecidos por la CIJ.
La reunión, promovida por la Comunidad de Estados Latinoamericanos y del Caribe (Celac) y la Caricom, se produce en un momento de creciente tensión debido a la disputa sobre el Esequibo, una región rica en petróleo y recursos naturales. La presencia de Estados Unidos en Guyana, señalada por Maduro como una amenaza, también ha añadido un elemento adicional a la controversia.
La postura de Irfaan Ali de reafirmar la necesidad de que la CIJ resuelva la disputa subraya la importancia de mantener canales diplomáticos y legales para abordar conflictos territoriales y evitar escaladas que pongan en riesgo la estabilidad de la región. El encuentro del jueves entre Ali y Maduro será vigilado de cerca para evaluar si logran encontrar puntos de entendimiento en medio de las tensiones existentes.











