Nelson Norbey Quintero envió la denuncia al Ministerio de Trabajo, la Procuraduría y la Superintendencia del Subsidio Familiar.
El Director de la Caja de Compensación Familiar Comfatolima, dio a conocer una denuncia por presunto acoso laboral, por parte de la Junta Directiva de la Caja, el cual, hoy está en manos del Ministerio del Trabajo, la Procuraduría y la Superintendencia del Subsidio Familiar.
Lo dio a conocer, durante un Consejo Directivo de la Caja, cuando intentaban definir su futuro como director administrativo.
La denuncia no solo activó un incidente procesal con efectos suspensivos, sino que reveló lo que realmente está en juego: la posibilidad de que se estén tomando decisiones al margen del debido proceso, desde un ejercicio arbitrario del poder, y con riesgos de responsabilidad personal para consejeros que tienen vínculos con el sector público.
En el documento, Quintero Melo, señaló que lo estarían intentando “enjuiciar” nuevamente por hechos sobre los cuales ya presentó descargos, una situación que, de confirmarse, configuraría una grave violación al debido proceso y abriría la puerta a futuras acciones legales contra quienes insistan en una decisión que no esté sólidamente soportada.
Refirió que hubo cinco reuniones extraordinarias en tiempo récord. Descargos presentados e ignorados. El mismo pliego de cargos reciclado. El documento lo dice sin rodeos: “de manera inexplicable por decir lo menos, el inicio de un nuevo trámite en mi contra, con base en los mismas hechos, razones y fundamentos que ya me fueron reprochados laboralmente el pasado 25 de noviembre y sobre los cuales ya presenté descargos; incurrió claramente en una conducta cuyas características de reiteración y evidente arbitrariedad”.
El patrón es claro: esto no es control institucional, es persecución con acta de reunión.
Ya no se trata solo de sacar o no a un director. Se trata de cómo, cuándo y con qué sustento legal se pretende hacerlo. Porque una cosa es ejercer control y otra muy distinta es el abuso de mayorías disfrazado de legalidad.
Hoy, mientras los organismos de control avanzan en la evaluación del caso, el Consejo Directivo enfrenta una disyuntiva: actuar con prudencia jurídica y proteger a la Caja, o insistir en una jugada que podría terminar no solo en los estrados judiciales, sino en responsabilidades individuales imposibles de eludir.

Carta enviada al Miisterio, la cual es de 11 páginas











