Un desastre agrario y una ironía brutal se ciernen sobre los campos de mango de este municipio del suroriente tolimense: mientras los árboles están saturados de fruto en plena temporada, los compradores y turistas brillan por su ausencia, ante ello, los productores se ven obligados a tirar toneladas de mangos a la basura.
“Nos da rabia, da pena… ¡vemos los árboles cargados hasta el suelo y nadie los quiere comprar!”, declara un campesino de la zona.
Producción récord, mercado desaparecido
El cultivo de mango representa un renglón sólido en el Tolima: para el 2020, la subregión suroriente que incluye El Guamo produjo cerca de 14.555 toneladas de mango como cultivo permanente. Además, estudios señalan que en el departamento se siembran miles de hectáreas de mango y que municipios como El Guamo están entre los más importantes de la región.
Sin embargo, la realidad en la cosecha actual es cruda: los mangos brotan en cantidades descomunales, pero los turistas no llegan, los compradores mayoristas disminuyen y la fruta queda sin salida comercial
Productores denuncian que han llegado al extremo de botar mangos al montón de basura por no encontrar espacio en los mercados. “Lo dejamos que se pudra o lo tiramos al suelo, porque recogerlo cuesta más que lo que podemos sacar”, dicen angustiosamente.











