Las llamadas fueron realizadas bajo la modalidad de extorsión telefónica desde la cárcel de Picaleña, donde le hicieron creer que su yerno había sufrido un accidente.
Ante el Juzgado 17 de Control de Garantías fue imputada Daniela González Morales, señalada de recibir el giro de un dinero producto de una extorsión, a una mujer, a quien le hicieron creer que su yerno había sufrido un accidente de tránsito y cuyas llamadas fueron realizadas desde la cárcel Coiba de Picaleña.
El caso de extorsión ocurrió el 14 de febrero de 2022, cuando la mujer víctima, recibió una llamada a las 7:00 de la mañana desde un celular, por parte de un hombre imitó la voz de su yerno y le dijo que viajaba desde Bogotá hacia La Plata en el Huila.
Minutos después, la misma persona volvió a comunicarse, esta vez con tono alterado, y le aseguró que había atropellado a una mujer embarazada y que la Policía lo había detenido.
La persona le informó solo podría quedar en libertad si pagaba una suma por perjuicios, luego un hombre que se identificó como ‘Teniente’ le indicó que debía consignar $300.000 pesos a nombre de Daniela González Morales, para resolver el caso.
Poco después, la víctima recibió una nueva llamada en la que el falso yerno le dijo que la situación se había complicado, que la mujer herida había perdido el bebé y que debía enviar otros $300.000 al mismo nombre. En total, la víctima transfirió $500.000 pesos antes de notar que se trataba de una extorsión, y al comunicarse con su verdadero yerno, confirmó que él estaba bien y que no había ocurrido ningún accidente.
Las indagaciones hechas por los investigadores, determinaron que las llamadas provenían del centro penitenciario y carcelario de Picaleña, en Ibagué, como se estableció mediante búsqueda selectiva en bases de datos y rastreo de comunicaciones.
La Fiscalía le imputó a González Morales el delito de extorsión agravada, cargos que no aceptó y solicitó una medida no privativa de la libertad, la cual, fue aceptada por el Juzgado de Garantías.











