De igual forma, un informe de la Contraloría Departamental demostraría que la institución presenta un déficit cercano a los $2.000 millones de pesos.
La redacción del Noticiero del Pueblo, tuvo la oportunidad de conocer varias presuntas irregularidades que se estarían cometiendo en materia financiera al interior de la Universidad del Tolima, deudas de entidades públicas con el campus universitario y gastos no autorizados por el Consejo Superior de la Institución.
En entrevista con el equipo periodístico de los 920 AM, Andrés Felipe Barragán Torres, delegado del Gobierno Nacional ante el Consejo Superior de la Universidad del Tolima, manifestó que debido a una falla gravísima por parte de la institución, al día de hoy la misma no ha recibido 1.800 millones de pesos, dineros correspondientes a transferencias del Ministerio de Educación y los cuales al día de hoy estarían en veremos, por una falla en el reporte de estudiantes matriculados para el año anterior en la universidad y qué debía reportarse en la plataforma MIES.
Al preguntársele si esos dineros se podrían recuperar, manifestó que el panorama sería complejo y prácticamente estarían perdidos.
El integrante de este organismo manifestó además con bastante preocupación, que la Gobernación del Tolima adeuda a la institución universitaria, una suma cercana a los 5.777 millones de pesos, recursos que serían correspondientes a gratuidad educativa del semestre B 2023, mismos que a la fecha se desconoce cuándo serán transferidos a las arcas de la universidad por parte del gobierno departamental.
Asimismo, resaltó que en la última reunión del Consejo Superior se dio a conocer un informe de auditoría de la Contraloría Departamental, donde se detallan varios aspectos preocupantes en materia financiera para esta institución.
En primera medida se enfatiza que a diferencia de lo que se manifestó el año inmediatamente anterior, donde se aseguró por parte de las directivas que el campus universitario se encontraba en superávit , el informe del ente de control fiscal muestra un aparente déficit de 2.000 millones de pesos en las finanzas de esta universidad, sumándole 24 hallazgos, 11 disciplinarios y dos de carácter fiscal, en donde se especifica que la institución tuvo que pagar 134 millones de pesos por un descuido y falta de seguimiento a varias cuentas por cancelar.
En el mismo documento, señala Torres, que se hace insistencia a la autorización de un software contable idóneo y que cumpla con las especificaciones detalladas por la Contraloría, situación que llama la atención, si se tiene en cuenta que en 2018 esta institución invirtió 1.500 millones de pesos en un software de contabilidad con una empresa denominada Sinergia; sin embargo, al día de hoy el alma mater continúa usando un sistema obsoleto y el que se compró, no se sabe por qué no se ha iniciado su implementación.
Señala con gran preocupación el delegado del Gobierno Nacional al interior de la universidad, que dentro de ese informe se especifican movimientos presupuestales, sin previa autorización de los integrantes del Consejo Superior, una falta gravísima, si se tiene en cuenta que esos recursos trasladados tenían una destinación específica.
En cuanto a este último particular, según las cuentas de Torres, estos traslados de recursos sin previo autorización suman un monto cercano a los 2.800 millones de pesos.
Aunque no se atreve a realizar señalamientos, en cuanto a posibles responsables de estas aparentes irregularidades, sí enfatiza en la urgencia que desde la rectoría de la Universidad del Tolima, sí empiece a implementar los correctivos pertinentes ante lo que ha venido ocurriendo y los detalles que se conocen en el informe de auditoría de la Contraloría departamental.











