El exmandatario adjudicó licitación por más de $1.500 millones cuando le quedaban 24 horas para entregar el cargo y por supuesto la obra nunca se hizo.
El exalcalde de Ortega entre los años 2012 a 2015, Roberto Neira Martínez, fue imputado por el delito de contrato sin cumplimiento de requisitos legales, por haber celebrado una inusual licitación pública el 30 de diciembre de 2015, un día antes de que terminara su gobierno.
Según la Fiscalía, Neira Martínez adjudicó el Contrato de Obra Pública Número 234, para la Construcción de la I Etapa Pos-Primaria de la Institución Educativa Nicolás Ramírez Alto del cielo de Ortega, con un plazo de 210 días calendario, por valor de $1.588.858.920, con la Unión Temporal Alto del Cielo 2016 que nunca se realizó.
En el proceso investigativo se comprobó que la Unión Temporal, que se ganó el proceso en medio de un aparente proceso de licitación, había tres ingenieros civiles a quienes ya el mandatario les había otorgado contratos de obra pública, estando vigente uno de ellos, por lo que no se pudo cumplir con el objeto contratado y por ello quedó la obra inconclusa, perjudicando la población estudiantil al quedar aulas a medias, sin servicios ni pozo séptico para el drenaje de las aguas negras.
Para la Fiscalía, el mandatario violó los principios de planeación, economía, publicidad y selección objetiva.











