Según el cabildante, este es el resultado de las múltiples situaciones que se presentaron al interior de la gerencia de la USI en los últimos años, y recordó que el último debate de control político demostró que no se habían dado pagos puntuales y no se habían adquirido equipos.
El concejal del Partido Alianza Verde, Andrés Zambrano, habló con La Voz del Pueblo y señaló que la intervención de la Superintendencia de Salud a la Unidad de Salud de Ibagué (USI) era un resultado previsible debido a las situaciones administrativas y financieras que, según afirmó, se venían presentando en los últimos años.
Recordó que en el último debate en el Concejo Municipal expuso la deuda con proveedores y las advertencias previas sobre una posible intervención. Indicó que el Ministerio de Salud había transferido más de $24.000 millones para evitar esa medida: $10.000 millones destinados al pago del personal entre agosto y octubre, y $9.000 millones para adquirir equipos básicos en salud. Según el concejal, los pagos no se realizaron de manera puntual y los equipos no fueron adquiridos, lo que afectó las labores de los equipos básicos de atención.
Zambrano afirmó que la intervención no sorprende y que espera que permita corregir el manejo financiero y administrativo de la entidad, garantizar la prestación del servicio y organizar las cuentas de la USI.
“El último debate que se hizo en el concejo municipal lo hicimos nosotros desde nuestra curul y lo hicimos justamente porque de esto ya se venían hablando así ya varios meses, tanto por la cartera que se le debe a la UCI, pero también por algo fundamental y es que ya se había generado la advertencia y que la superintendencia iba a realizar esta intervención a la Unidad de Salud de Ibagué y para que esto no pasara, el Ministerio de Salud le giró recursos a la USI por más de $24.000 millones de los cuales $10.000 millones era para que pudiese pagar su planta de trabajadores en agosto, septiembre y octubre. $9.000 millones para contratar los equipos básicos en salud”, explicó Zambrano.
Precisó el funcionario: “Es decir, con todas las ayudas del gobierno nacional inclusive y aún así no registraron bien la plata, no le pagaron puntualmente a los equipos básicos de salud, pero adicional los equipos básicos de salud, no contaban con equipos biomédicos para que pudiesen desarrollar sus labores”.
Sobre lo que implica la medida, explicó que la Superintendencia asumirá la administración financiera y operativa. La gerente saliente y la junta directiva dejan de tomar decisiones, que ahora recaen en un agente interventor designado por la entidad de control. Aclaró que la USI continuará prestando servicios con normalidad.
El concejal también mencionó que la gerencia anterior estuvo a cargo de un exalcalde de Venadillo, a quien vinculó políticamente con el exalcalde Andrés Hurtado. Señaló que la falta de equipos biomédicos para la atención de más de 40.000 usuarios generó preocupación y cuestionamientos sobre el uso de los recursos.
“Es preocupante de verdad la situación por la que estaba atravesando y pues lo que nosotros veíamos y analizábamos es que, por ejemplo, quien estaba antes en la gerencia era un exalcalde de Venadillo, Cabrera. que al parecer era muy cercano al ex alcalde Andrés Hurtado. Entonces, pareciera que pues eh quienes estaban ahí como a cargo del funcionamiento de la USI fuese esa casa política que al final pues no le dio resultados a la ciudadanía de ibagué”, precisó el Concejal.
Zambrano indicó que la intervención era necesaria después de que la entidad no lograra subsanar las fallas detectadas, incluso con los giros del Ministerio de Salud. Agregó que espera que la medida permita mejorar las condiciones laborales de los trabajadores y la atención a la ciudadanía.
El concejal agradeció el espacio y reiteró que continuará realizando control político sobre el tema











