Este viernes por la mañana marcó el inicio oficial de la tregua entre Israel y Hamás en la conflictiva región de Gaza, en un acuerdo mediado por Catar, Egipto y Estados Unidos. La tregua, que originalmente estaba programada para el jueves, sufrió un breve retraso, y las hostilidades persistieron hasta el último momento.
El pacto, acordado el miércoles, establece una tregua de cuatro días, con la posibilidad de prolongarse, y contempla el intercambio de 50 rehenes cautivos en Gaza por 150 presos palestinos en Israel. La iniciativa busca poner fin a semanas de intensos enfrentamientos entre las fuerzas israelíes y los milicianos de Hamás.
Dos horas antes de que la tregua entrara en vigor, el director general del Ministerio de Salud del gobierno de Hamás en Gaza, Mounir al Barsh, informó a la AFP sobre un asalto israelí al Hospital Indonesio, donde se encuentran alrededor de 200 pacientes. El ejército israelí no hizo comentarios al respecto, pero señaló la activación de alarmas anticohetes en un kibutz cercano a Gaza.
Hamás anunció un “paro completo de las actividades militares” durante los cuatro días de tregua, durante los cuales se llevará a cabo la liberación de los 50 rehenes. Por cada rehén liberado, tres presos palestinos serán excarcelados, según la organización.
Una fuente de seguridad egipcia informó a la AFP que una delegación de seguridad de Egipto estará en Jerusalén y Ramala para garantizar el respeto a la lista de presos palestinos que serán liberados. Responsables de seguridad israelíes, junto con personal de Cruz Roja y agentes egipcios, esperarán en el paso fronterizo de Rafah para recibir a los rehenes liberados en Gaza.
Israel divulgó una lista de 300 palestinos, incluyendo 49 miembros de Hamás, que podrían ser liberados como parte del intercambio. Aunque la comunidad internacional celebra este acuerdo como un primer paso hacia un alto el fuego duradero, el gobierno y el ejército israelíes advirtieron que continuarán los combates para “eliminar” a Hamás una vez que concluya la tregua.
El jefe del Estado Mayor de Israel, el general Herzi Halevi, afirmó: “No detenemos la guerra. Continuaremos hasta la victoria”. Por su parte, el embajador palestino en la ONU, Riyad Mansour, instó a utilizar este respiro para evitar la reanudación de los combates en Gaza. La guerra estalló el 7 de octubre con un ataque de milicianos de Hamás en el sur de Israel, marcando un episodio de violencia sin precedentes desde la creación del Estado hebreo.











