La crisis por falta de herramientas y recursos obliga a que incendios y otras emergencias sean atendidos con apoyo de municipios vecinos. El llamado es a fortalecer de inmediato a bomberos, Defensa Civil, Cruz Roja y toda la red de gestión del riesgo.
Una dura advertencia hizo el director Operativo de los Bomberos Voluntarios de Carmen de Apicalá, sargento Jhon Morales, sobre la fragilidad con la que varios municipios del oriente del Tolima enfrentan las emergencias. Según sus palabras localidades como Cunday y Villarrica no cuentan con las herramientas necesarias para responder de manera oportuna a incendios y otras situaciones de riesgo.
Precisó, que la realidad es alarmante, “por ejemplo cuando ocurre una emergencia en Cunday, la máquina más cercana sale desde Carmen de Apicalá y tarda entre 30 y 40 minutos en arribar al lugar. Si el hecho se registra en Villarrica, el tiempo de desplazamiento puede extenderse a casi dos horas, una demora que puede agravar cualquier situación y aumentar el impacto de las emergencias”, relató en La Voz del Pueblo Morales.
Desde el organismo de socorro fueron claros en que este tipo de apoyos se prestan por compromiso y solidaridad, pero insistieron en que la atención de desastres no puede seguir dependiendo únicamente de la buena voluntad de municipios vecinos.
“Hacemos un llamado urgente a la institucionalidad para que se fortalezca la gestión integral del riesgo con recursos, dotación y respaldo efectivo a los cuerpos de bomberos, así como a la Defensa Civil y la Cruz Roja”, indicó el sargento.
Durante el diálogo con esta redacción también reveló que el apoyo de los bomberos se ha extendido más allá de Cunday y Villarrica, llegando a municipios como Icononzo, Melgar y Suárez, entre otros, en el marco de una articulación regional para atender incendios de gran magnitud.











