El hombre, luego de los hechos, se retiró de la Institución y según el ente acusador, disparó sin justificación.
Después de seis años del asesinato de la joven modelo Johana Alexandra Gallego Otavo, cometido en actos del servicio el 10 de agosto del año 2017, en la vía que de Mariquita conduce a la capital tolimense, la Fiscalía le imputó cargos al Policía retirado Carlos Mario Quintana Velásquez.
Según el ente acusador, el exuniformado, quien para la época de los hechos era subintendente de la Policía de Carreteras de la Metropolitana de Ibagué, estaba junto con su compañero, un patrullero, en el peaje del municipio de Alvarado y le hicieron la señal de pare a una motocicleta en la que se movilizaba una pareja.
El conductor de la motocicleta, omitió la señal de pare y continuó su camino con dirección a Ibagué por lo que los uniformados iniciaron la persecución de la pareja, quienes se desviaron tomando la vía que conduce al corregimiento de Doima (Piedras), siendo interceptados por los uniformados que les atravesaron el vehículo oficial en el que se movilizaban.
El motociclista, novio de la modelo, optó por devolverse siendo ese el momento en que el subintendente Quintana Velásquez desenfundó su arma de fuego y disparó en una oportunidad impactando a la mujer que iba de parrillera.
Para la Fiscalía, el policial desbordó con su comportamiento ese deber constitucional como servidor público de salvaguardar la vida de los ciudadanos al optar por disparar en contra de dos personas que, si bien huyeron ante su llamado, jamás representaron un peligro para su integridad o la de su compañero de patrulla.










