Los concejales hicieron su análisis a la situación actual de esta entidad de la Alcaldía de Ibagué, donde no se estaría gestionando en debida forma y habría un déficit de $32.000 millones.
Durante el debate de control político realizado en el Concejo Municipal a la Unidad de Salud Ibagué (USI), en el cual, tres cabildantes dieron opiniones diversas del estado actual de esta entidad de la Alcaldía de Ibagué.
El primero en hacerlo fue Giovanny Martínez, del Partido Centro Democrático, quien refirió: “El gerente encargado Jorge Armando Cabrera Luna, manifiesta que una de las problemáticas, es que los médicos no quieren aceptar irse a la zona rural. El sueldo de ellos son $7.000.000 para la zona rural y manifiestan que aquí en Ibagué están entre $10 u $11 millones”.
Añadió que la otra problemática es el parque automotor, no hay ambulancias para atender las emergencias de los campesinos y esto le preocupa porque si hay un campesino herido, no hay forma de sacarlo de este punto.
Por su parte el concejal del Partido Cambio Radical, César Franco, refirió que ve con preocupación el manejo financiero que se le ha hecho a la USI y quien llegue a gerenciar no es solo para ocupar una silla detrás de un escritorio, además que debe ofrecer servicios y volverla atractiva.
“De acuerdo al informe fiscal a mediano plazo que nos entregaron veo con preocupación que la USI pasó de un año de $2.900 millones a $32.000 millones en pérdidas, entonces eso prende las alarmas de quienes tenemos conocimiento en el sector de la salud, porque quien esté de gerente cree que es sentarse detrás de un escritorio a esperar a que llegue la plata del Estado, se nota que no sabe nada de cómo administrar los recursos de la salud”, precisó Franco.
Añadió que si las IPS y las ESE no salen a ofrecer servicios a que los contraten, se van a ir a la quiebra, porque si sus gastos son mayores que sus ingresos y se necesita un gerente proactivo y pensando en poner a producir, tener calidad, a las EPS y a los particulares.
Entretanto, el concejal Jorge Bolívar, del Partido Conservador, refirió que es preocupante estado fiscal de la Unidad de Salud de Ibagué (USI) y el Hospital San Francisco, que cerraron el año 2023 con un déficit de $32.000l millones, luego de haber reportado superávit significativos en años anteriores: 851 millones en 2022 y más de $2.000 en 2021.
“Es alarmante que los recursos destinados a la salud de Ibagué se estén utilizando para pagar favores políticos en lugar de invertir en el servicio a la comunidad. Los planes de intervenciones colectivas (PIC), trabajados en convenio con la Secretaría de Salud Municipal, no deben convertirse en herramientas para sostener prácticas politiqueras”, señaló Bolívar.










