En entrevista con La Voz del Pueblo, Francy Johana Ardila señaló que, tras asumir funciones el 1 de enero de 2026, la entidad inició ajustes internos y adoptó lineamientos para garantizar respeto y cumplimiento legal en la relación con los vigilados.
La Contraloría Municipal de Ibagué inició una reorganización interna desde el 2 de enero, luego de la posesión de Francy Johana Ardila como nueva contralora, y reiteró las limitaciones administrativas, entre ellas la falta de accesos a plataformas digitales y herramientas institucionales, lo que obligó a gestionar nuevos usuarios y restablecer sistemas para garantizar la continuidad del servicio.
Además, que cuando llegó los sujetos de control se acercaron y le indicaron su inconformidad por el trato que recibieron en la anterior administración.
Frente a esta situación, la Contralora anunció la adopción de un protocolo interno de atención a vigilados, que incluye espacios de socialización de hallazgos preliminares, canales formales para observaciones y capacitaciones sobre deberes y derechos dentro de los procesos fiscales.
“Si bien somos funcionarios públicos y que ejercemos como como órgano de control esta vigilancia de los recursos públicos del patrimonio público, pues esto no nos aisla ser personas y uno ante todo es ser persona y el trato con los sujetos de control”, dijo la Contralora.
Enfatizó: “Cuando hicimos la instalación de nuestro plan de vigilancia, muchos de los sujetos de control que se acercaron a esta instalación, pues lo que recibimos fue quejas, manifestaciones de inconformismo frente a lo que venía ocurriendo anteriormente. Entonces lo que queremos es darle un giro, no es humanizar el control fiscal, pero si, ante todo ser una persona lo justo, lo correcto y lo legal”.
Ardila explicó que, aunque se recibió el informe de empalme conforme a los requisitos legales, fue necesario complementar información relacionada con el estado operativo de la entidad y el avance de metas. Agregó que el proceso coincidió con la Ley de Garantías, lo que dificultó la contratación de personal de apoyo, en una entidad que cuenta con planta reducida.
En medio de ese panorama, la Contraloría dio inicio al plan anual de vigilancia y a las auditorías programadas e indicó que realizará mesas técnicas trimestrales con representantes de entidades descentralizadas y dependencias municipales para resolver inquietudes sobre procedimientos de auditoría y seguimiento.
Ardila afirmó que la meta es fortalecer la confianza institucional sin modificar el alcance del control fiscal, que continúa siendo posterior y selectivo conforme a la normativa vigente.



































